Viernes 27 de Septiembre de 2013
El violento terremoto que sembró muerte y destrucción el martes pasado en la provincia de Baluchistán, sudoeste de Pakistán, causando más de 350 muertos, dejó una insólita secuela: a raíz del fenómeno, brotó una isla en el mar Arábico.
A cientos de kilómetros del epicentro, el islote sorprende a curiosos y científicos, que lo observan desde la orilla en Gwadar, puerto estratégico a unos 400 kilómetros al sur del epicentro del sismo, de magnitud 7,7 en la escala Richter.
"No es algo pequeño, es algo inmenso que salió del agua", explicó Muhamad Rustam quien, como otros miles de habitantes de Gwadar, observaban ayer la protuberancia rocosa surgida frente a las costas de su ciudad.
El gigantesco montículo formado por lodo, arena y rocas mide unos 20 metros de altura, unos 40 metros de largo y unos cien de ancho. Pescadores intrigados se acercaron a la formación rocosa y ayer, los propietarios de pequeñas embarcaciones trataron de sacar provecho de tanta curiosidad, proponiendo visitas al islote, cuya superficie estaba cubierta de algas, piedras amarillas y peces muertos, comprobó un fotógrafo de AFP.
"Es sumamente extraño y da un poco de miedo ver de repente salir del agua algo así", dijo Rustam, que no salía de su sorpresa.
Otros terremotos han tenido efectos inesperados y sorprendentes, como el potente sismo de magnitud 9 que causó el devastador tsunami en Japón en 2011.
Ese sismo fue tan potente que desplazó el eje de la Tierra unos 17 centímetros, lo que significó una reducción de esa jornada en 1,8 microsegundos, según los cálculos de la Nasa.
Detrás de la fascinación por la "nueva isla de Gwadar", se oculta una explicación científica vinculada al movimiento de placas tectónicas y a los "volcanes de lodo".
Un equipo del Instituto paquistanés de oceanografía viajó ya a la nueva isla y halló fuertes concentraciones de metano.
"Nuestro equipo descubrió burbujas que suben a la superficie de la tierra que estallaban en llamas cerca de un fósforo", dijo a la AFP Mohammad Danish, investigador de ese instituto.
El sismólogo Gary Gibson, de la Universidad de Melbourne, en Australia, señaló que el surgimiento de la isla era algo "muy raro", sobre todo tan lejos del epicentro, pero que fenómenos similares ya habían ocurrido antes.
Señaló que un sismo de magnitud 8,1 en la región de Makran, en Baluchistán, provocó también el nacimiento de un islote parecido.
Muerte y destrucción. Decenas de miles de supervivientes del devastador terremoto en Baluchistán seguían esperando ayer la llegada de socorro. El sismo de magnitud 7,7 azotó el distrito de Awaran, en el Baluchistán fronterizo con Irán, la provincia mas pobre del país y escenario además de atentados cometidos por grupos islamistas.
Ayer mismo varios cohetes fueron disparados contra el helicóptero del jefe de los servicios de emergencia paquistaníes, que sobrevolaba las regiones afectadas por el sismo,. Los disparos "apuntaron contra el aparato que transportaba al presidente de la Autoridad paquistaní de gestión de catástrofes, Saeed Aleem, y el general Samrez Salik, responsable de los socorros tras el terremoto", declaró un oficial.
Varios pueblos, con sus precarias casas, quedaron totalmente arrasados. Decenas de miles de supervivientes volvieron a pasar la noche a la intemperie y seguían esperando ayuda de emergencia. "No hemos recibido del gobierno ninguna ayuda, ni comida, ni medicamentos", se lamentaba anoche Abdul Latif, de 25 años, que se manifestó con otras 200 personas frente a las oficinas del jefe de distrito de Awaran.