Viernes 21 de Marzo de 2014
Una mujer, que pasó décadas pidiendo limosna en las calles de una ciudad de Arabia Saudita, tenía atesorado un millón de dólares repartidos en oro, joyas y una cartera inmobiliaria.
La historia se conoció tras el fallecimiento de una ciega conocida como Eisha, que con 100 años seguía mendigando en las calles de la ciudad de Jeddah. Fue hallada muerta en su casa.
Eisha había comprado cuatro edificios en el distrito de Al-Balad, y guardaba en secreto joyas y monedas de oro valuadas en 200 mil dólares.
Ahmed Al-Saidi, vecino de Eisha, dijo que la mujer había vivido con su madre y una hermana, quienes también pedían por las calles.
El hombre dijo que Eisha había expresado su voluntad de que todos sus bienes fuesen distribuidos entre los pobres.Al-Saidi dijo que había informado a las autoridades.
Dijo que la riqueza de Eisha había aumentado después de que su madre y su hermana murieron y ella heredó las propiedades. Recordó que al descubrir que la mujer era millonaria, le había aconsejado que renunciara a la mendicidad, pero ella se negó a hacerlo diciendo que se estaba preparando para tiempos difíciles.
Varias familias que viven en las propiedades de Eisha afirman que la anciana nunca les cobró alquiler. No se sabe si ahora van a ser desalojados.