Lunes 02 de Febrero de 2009
Santa Fe.— Un remisero fue asesinado a balazos en la zona norte de la capital santafesina. Anoche, una fuente de la investigación señaló que la motivación del crimen está vinculada con una venganza.
Walter Rodolfo Ramírez, de 39 años, falleció poco antes de la una de ayer en el hospital José María Cullen de la capital provincial, adonde había ingresado luego de ser acribillado a balazos en una emboscada el sábado a la tarde, en el barrio Cabal.
Según una fuente policial, todo se inició cuando Ramírez acudió con un Fiat Duna al pasaje Santa Fe al 6700. Allí debía tomar un viaje según le indicaron desde la empresa de remises Unicar. Al llegar al cruce con el pasaje Boedo, el vehículo que guiaba Ramírez fue interceptado por un Peugeot 206.
En ese momento, el conductor del Peugeot 206 y otro hombre que estaba cerca abrieron fuego contra el chofer. Ramírez fue alcanzado por varios proyectiles. Los balazos le perforaron la cara, la nuca y las piernas y lo dejaron inmóvil tendido sobre el asiento delantero, mientras que el auto fuera de control recorrió unos metros y se estrelló contra un garaje.
Tras el ataque, los agresores se esfumaron en el Peugeot —según testigos— de color claro. Malherido, el chofer fue trasladado en una ambulancia al hospital Cullen. A poco de arribar al centro asistencial, los médicos diagnosticaron la muerte cerebral. Su vida se apagó en los primeros minutos del domingo.
En la escena del crimen, los pesquisas hallaron vainas servidas calibre 9 milímetros, mientras que, ayer a la mañana, la policía encontró en el barrio Guadalupe Oeste un auto similar al utilizado por los agresores. Anoche, los investigadores presumían que los motivos del crimen de Ramírez hay que buscarlos en una venganza. Y señalaron que algunos integrantes de la barrabrava del club Unión estarían involucrados en el episodio. El remisero asesinado era hincha de la entidad tatengue y concurría con frecuencia al estado 15 de Abril de Unión.