Sábado 25 de Junio de 2011
Tengo 78 años y soy jubilado de un organismo dedicado a la investigación y transferencia tecnológica del agro (INTA). Como técnico del instituto he visto a lo largo de mis 43 años de trabajo los distintos ciclos que ha tenido la ciencia y técnica en el país, su importancia en el modelo de desarrollo al mismo tiempo de observar las condiciones de trabajo en estos organismos de investigación. Hoy ya jubilado, estoy preso de las dilaciones burocráticas de una ley, la 22.229, de legislación del personal científico y técnico que permite el reconocimiento jubilatorio a cientos de profesionales de ciencia y técnica de Argentina que formaron parte la historia de ese proceso. Nuestro deseo es que se contemple esta situación en breve, para poder disfrutar de una vejez digna.
LE 4.090.937