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Por un caso de fraude, Berlusconi recibe su primera sentencia definitiva

El máximo tribunal italiano condenó a cuatro años de prisión a Silvio Berlusconi por fraude fiscal, pero decidió reenviar a revisión de una cámara de apelaciones otra pena, de inhabilitación de...

Viernes 02 de Agosto de 2013

El máximo tribunal italiano condenó a cuatro años de prisión a Silvio Berlusconi por fraude fiscal, pero decidió reenviar a revisión de una cámara de apelaciones otra pena, de inhabilitación de 5 años para ejercer cargos públicos. Berlusconi replicó que la magistratuta es "una variable incontrolable, con magistrados no elegidos por el pueblo". Es la primera vez en la larga aventura judicial de Berlusconi que es sentenciado en forma definitiva. Por otra parte, de los 4 años de condena sólo deberá cumplir uno por una ley de amnistía de 2006. A su vez por su edad —76 años— ese año de pena tampoco puede ser de cumplimiento efectivo en una cárcel, sino de arresto domiciliario o servicios sociales. Igualmente el efecto político de la sentencia no puede minimizarse. El partido de Berlucosni estaba anoche en estado de asamblea y se sucedían las declaraciones amenazantes de sus seguidores. Pero Berlusconi dijo en su declaración televisiva que no va a retirar a su formación del gobierno de coalición. Las tensiones sin embargo también provenían de los socios de izquierda del frágil gobierno de coalición. En cualquier caso, si este cayera dejaría a Italia en un verdadero caos político.

El caso en el que Berlusconi recibió su primera sentencia definitiva es conocido como Mediaset, el emporio de medios creado por Il Cavaliere. El mecanismo consistía en un aumento artificial del precio de los derechos de transmisión de películas estadounidenses, en una compraventa por 470 millones de euros por Mediaset para evadir al fisco y desviar el dinero a cuentas en el extranjero. Otros tres dirigentes de Mediaset, además de Berlusconi, recibieron la confirmación de sus condenas. Antes de dar a conocer el fallo, los jueces tuvieron una extensa reunión de más de siete horas. En los días previos se habían escuchado los descargos de la defensa y de la fiscalía.

La inhabilitación.La sentencia contempló parte de la solicitud del fiscal, Antonio Mura, quien pidió que se confirmara la condena por fraude fiscal, aunque con una rebaja en la inhabilitación, que la fiscalía cifró debe ser de tres años en lugar de los cinco decididos por la cámara de apelaciones. Por otra parte, la Corte Suprema tampoco accedió al pedido del fiscal de que fuera este tribunal quienes calcularan la inhabilitación de Berlusconi; esta instancia la resolverá una nueva sala de la Corte de Apelaciones de Milán, lo que alargará los plazos para que el ex premier pueda quedar eventualmente fuera de la vida pública. Este dictamen fue un alivio no sólo para Berlusconi sino para todo el sistema político italiano, pendiente del fallo definitivo. Una vez calculada la nueva inhabilitación, por otra parte, ésta no se activará de forma automática, ya debe ser aprobada por el Senado, que puede aceptar o rechazar la decisión de los magistrados. También puede abrir un proceso por conflicto de competencias ante el Tribunal Constitucional.

Gracias a Prodi.El ex primer ministro, actual senador y cuyos abogados pidieron la absolución plena, verá reducida su pena de cárcel de cuatro a un año en base a una ley de indulto de 2006 y podrá cumplir esta condena en arresto domiciliario o bajo tutela de los servicios sociales, puesto que supera los 70 años de edad. Esta norma no fue promulgada por alguno de los gobiernos de Berlusconi, como podría pensarse, sino por su adversario político Romano Prodi, quien estaba al frente del Ejecutivo e impulsó el indulto para aliviar la superpoblación de las cárceles italianas.

Tras el pronunciamiento del tribunal, el presidente de la república Giorgio Napolitano encontró un "clima más distendido", pidió "confianza y respeto a la magistratura" e indicó que Italia necesita reencontrar "serenidad y cohesión sobre temas institucionales". Fue un claro llamado al sector de Berlusconi a mantener la actual coalición de gobierno, trabajosamente lograda luego de semanas de incertidumbre después de las elecciones de febrero pasado, de las que no surgió un ganador claro. El premier interino, Mario Monti, debió mantenerse en su cargo mientras Napolitano tejía un casi imposible acuerdo entre el centroderecha de Berlusconi —quien logró un resultado en las urnas más que aceptable— y sus adversarios del centroizquierda. Estos salieron primeros, pero por un margen muy exiguo y mucho menor al esperado, que no les permitió tener el dominio de las dos cámaras del Parlamento. Finalmente, hacia fines de abril, se acordó que el líder de centroizquierda Enrico Letta fuera premier, mientras vicepremier fue elegido Angelino Sodano, número dos de Berlusconi y su mano derecha.

En contraste con el tono de Napolitano, el líder de la oposición antisistema Beppe Grillo declaró: "Berlusconi ha muerto. Viva Berlusconi", y agregó en su blog que la sentencia es "como la caída del Muro de Berlín en 1989", muro que esta vez "se mantuvo con vida usando los efectos especiales de los diarios y la TV".

La reacción. Berlusconi respondió a través de uno de sus varios medios de comunicación. En un video grabado, Il Cavaliere declaró que "la sentencia me convence que una parte de la magistratura es un sujeto irresponsable, una variable incontrolable, con magistrados no elegidos por el pueblo", que "condiciona de manera permanente la política". Y agregó: "a cambio de mi compromiso político de 20 años, ¿cuál es el premio? Una sentencia fundada en la nada: me quitan la libertad y los derechos". Según Berlusconi, esta actividad encubierta de la Justicia se remonta a los años 92-93, desde cuando "ha pretendido asumir un rol de renovación moral en nombre de una presunta innovación ética". En esos años se desató en Italia "Mani pulite", proceso judicial que aniquiló a los partidos Democracia Cristiana y Socialista, afines al Cavaliere. Según este, sufrió desde entonces "un verdadero encarnizamiento judicial que no tiene iguales".

En tanto, y como había anticipado, anoche renunció al Ejecutivo la primera figura del berlusconismo, la secretaria de la Presidencia del Consejo de Gobierno Michaela Biancofiore. En este contexto, Letta pidió "pensar en el país".

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