Viernes 11 de Septiembre de 2009
"Recorrimos la zona y vimos el desastre, mientras la presidenta llegó enseguida con ayuda, eso lo valoramos mucho, pero lo importante es que insista en cambiar la política ambiental para evitar el daño a la naturaleza", remarcó Raúl Bregagnolo, edil y presidente del Concejo Deliberante de Aristóbulo del Valle, a 170 kilómetros al oeste de San Pedro.
"Misiones tiene tres millones de hectáreas, unas 500 mil son parques protegidos y un millón conservan vegetación nativa. Pero unas 300 mil están forestadas con pino, de las que el 10 por ciento es explotado por una maderera chilena".
"Aquí se pierde al último remanente de selva paranaense. En tanto, en Paraguay y Brasil, la situación es peor aún", agregó.
Por otra parte, Humberto Martínez, del Grupo de Reflexión Rural y pequeño productor de la zona, advirtió: "Lo de San Pedro fue consecuencia del desmonte, que provoca cambios climáticos terribles, además de desalojar a sus pobladores".