Miércoles 18 de Noviembre de 2015
En 2001, la fábrica donde trabajo (inyección de plásticos) redujo su plantel a seis operarios y contaba con cuatro inyectoras. Para colaborar con el personal, el dueño de la empresa entregaba bolsones de alimentos para poder hacer frente a la crisis y salvar a su pequeña fábrica. Con Duhalde se empezó a reactivar lentamente, y con Kirchner sumamos 12 operarios y dos inyectoras flamantes. En el transcurso de los doce años de gestión del FPV, la empresa fue incorporando personal, maquinaria e infraestructura. Hoy somos más de cien operarios, tenemos nueva planta en el Parque Industrial y 16 inyectoras que producen en turnos rotativos de 24 horas. Por todo esto, no quiero un cambio.
Ramón Osvaldo Velazquez / DNI 8.300.013