Ponerse en el lugar del otro
Durante tres días experimenté un estado de sordera total y quiero expresar que, si la sociedad tomara conciencia de los sentimientos y situaciones que debe afrontar diariamente una persona sorda, se trabajaría mejor desde el Estado y la comunidad para facilitar la vida de nuestro prójimo discapacitado.

Jueves 08 de Abril de 2010

Durante tres días experimenté un estado de sordera total y quiero expresar que, si la sociedad tomara conciencia de los sentimientos y situaciones que debe afrontar diariamente una persona sorda, se trabajaría mejor desde el Estado y la comunidad para facilitar la vida de nuestro prójimo discapacitado. Como ser la obligatoriedad de subtitular todos los programas de televisión, implementar carteles e indicaciones en lugares públicos y otras medidas y tecnologías disponibles. Haber estado en el lugar del otro, me ayudó a valorar lo que poseo y a buscar la manera de colaborar en la inclusión social de las personas con discapacidades. Sugiero reflexionar sobre el tema y actuar en consecuencia, para que la solidaridad se practique día a día, desde el lugar que cada uno ocupa. Hasta que a uno le pasan las cosas, no logra tomar real dimensión de las mismas. Apoyar a las fundaciones y asociaciones especializadas en las discapacidades es una buena manera de actuar y empezar a vivir de manera menos egoísta e individual. Los cambios del entorno empiezan siempre desde dentro de uno.

Augusto Diego Berard

a.berard@pampamarketing.com