Política y politización
Argentina ha sido, y es, un país que ha hecho de la politización un modo de vida. En la universidad, por ejemplo, se han vivido períodos de profunda politización partidaria donde toda situación, académica o no, era analizada ideológicamente.

Miércoles 10 de Octubre de 2012

Argentina ha sido, y es, un país que ha hecho de la politización un modo de vida. En la universidad, por ejemplo, se han vivido períodos de profunda politización partidaria donde toda situación, académica o no, era analizada ideológicamente. También existieron etapas, durante los gobiernos de facto de turno, donde el autoritarismo era moneda corriente, con total supresión de actividades que "olieran" a discusión política, considerando al debate como algo peligroso, cuando sin el mismo no se puede construir ciencia. Lo mismo ha ocurrido con las organizaciones gremiales, patronales y obreras, que han sido refugio, con muchas excepciones por supuesto, de cuadros políticos partidarios. Es comprensible que cuando se suprimían los partidos políticos, los militantes buscaran ampararse en organizaciones civiles y sociales como clubes, vecinales, u otras. Cuando una institución lleva adelante una política afín a sus objetivos y que responda a las necesidades de los afiliados es correcto. No lo es cuando aquella es caja de resonancia de las directivas emanadas de un partido político. En las instituciones tienen que haber pluralidad de ideas políticas. Para discutir programas de gobierno de acuerdo a las diversas ideologías o doctrinas están los partidos políticos, herramientas irreemplazables de la democracia. Pero la participación no se limita a militar en algunos de ellos. También están las distintas organizaciones e instituciones donde se puede participar sin un color político determinado. La politización es llevar al plano de la discusión ideológica algo que no lo amerita. En la Argentina hace falta más política, pero política en grande, considerada en su más excelsa acepción.

Alejo Vercesi