Viernes 22 de Mayo de 2009
Buenos Aires.— Tres policías bonaerenses en actividad fueron detenidos acusados de integrar una banda que el año pasado robó en un golpe comando la sucursal del Banco Provincia en la localidad de Carabelas, de donde se llevaron 400.000 pesos y 50.000 dólares.
Fuentes del Ministerio de Seguridad informaron que los apresados son el capitán Gustavo Castello, de 44 años y jefe de la Patrulla Rural de la localidad de Rojas; su subordinado en esa dependencia, el sargento Jesús Adrover, de 37 años; y el teniente primero Walter Ricardo Mendoza, de 36 años, que cumplía funciones en Pergamino. En tanto, los civiles que quedaron detenidos por la causa son Javier Adrián Kantarowicz, de 41 años; Angel Anabalón, de 38; Edgardo Crisci, de 38; Jorge Daniel Barresi, de 54; y un hombre de apellido Bassi.
El jefe de Investigaciones de la policía bonaerense, Antonio Torreira, manifestó que "desde un principio se supo que en el caso había habido un entregador que proporcionó datos para concretar el robo y que esa fue la función de los policías y no de delincuentes que se disfrazaron para el robo".
"Creemos que estos policías no participaron directamente del robo, pero sí aportaron la información y la logística a sus cómplices para concretar el golpe", agregó Torreira.
Las fuentes contaron que uno de los allanamientos fue realizado en la comisaría de Rojas, donde vive el capitán Castello, mientras que en la casa del sargento Adrover se secuestró una escopeta de fabricación casera. En tanto, en el taller mecánico de Kantarowicz, en La Plata, se secuestraron uniformes y otras prendas policiales, varios celulares y equipos de comunicación además de una credencial de "colaborador" de la policía.
El golpe. El asalto ocurrió a las 14.05 del 31 de octubre de 2008 cuando un supuesto policía ingresó al banco Provincia de la localidad de Carabelas, en el partido de Rojas, y preguntó por el encargado de seguridad. En el lugar sólo había cuatro empleados y el custodio que, de inmediato, fue desarmado por el delincuente uniformado.
Luego ingresaron al banco otros cuatro asaltantes que coparon el local y en minutos se apoderaron del dinero de las cajas de atención al público y de la plata que horas antes había dejado un camión de caudales en el tesoro. En total, la banda se apoderó de 400.000 pesos y 50.000 dólares y escapó del lugar en un Renault 12 que luego apareció abandonado. l (Télam)