Martes 18 de Diciembre de 2012
El senador Lifschitz promueve la creación de policías metropolitanas. Es una muy buena idea. Lástima que no se le ocurrió durante los ocho años de su Intendencia, más preocupado por la Municipalidad que por el municipio. Prefirió propinar miles de inspectores del tránsito, ávidos por multar y recaudar más que por ordenar el tráfico. Ese personal bien podía haber cumplido ambas funciones. Su padrino Binner, en tanto, hablaba de “menores en riesgo” y de “menores en conflicto con la ley penal”. Nunca de “menores delincuentes”, faltaba más. Lo cierto es que Lifschitz, que pudo ser al unísono algo así como alcalde y alcaide, prefirió escalonar el asunto. ¿Proyectos tardíos o especulación política? Mientras tanto, nos masacran: la exponencial criminalidad y los impuestos. En la provincia debieran crear un ministerio de seguridad. Estoy seguro de que sería una maravilla y que la policía marcharía derechita. Como ahora, claro; uno al menos la valora mucho. Y si una carta de lector “tolére la confidence”, declaro que, pese a lo que pregona mi ex esposa, no soy sarcástico ni cínico.
Julio Chiappini