Política sin autocrítica
Decepción y hartazgo es lo que siento como ciudadano hacia esta clase política que no conoce en su vocabulario la palabra autocrítica. Otra vez vemos cómo las dos grandes fuerzas políticas de la ciudad dicen haber ganado y haber sido apoyadas en sus gestiones.

Sábado 03 de Octubre de 2009

Decepción y hartazgo es lo que siento como ciudadano hacia esta clase política que no conoce en su vocabulario la palabra autocrítica. Otra vez vemos cómo las dos grandes fuerzas políticas de la ciudad dicen haber ganado y haber sido apoyadas en sus gestiones. El socialismo tuvo solamente el 30 por ciento de apoyo de la ciudadanía rosarina (cuando anteriormente se encontraba en un 70 por ciento de apoyo); sin embargo sus discursos poselectorales fueron tomados como un apoyo a la gestión del intendente, a tal punto que Binner apareció en escena afirmando que también era un apoyo a su gobierno. De la otra vereda, a pesar de caer en cantidad de votos con respecto a las primarias, el justicialismo reivindicó en manos del diputado Rossi que la cantidad de votos logrado por el justicialismo era un apoyo a la gestión kirchnerista (a pesar de que en su lista se encontraban candidatos obeidistas y reutemistas). Da la sensación de que los políticos ven la realidad lo que mas les conviene, mientras tanto, en la vereda de enfrente los ciudadanos desilusionados, seguimos esperando que dejen de lado su orgullo y admitan, alguna vez, que cometen errores.

Cesar Ihler

cesar14@argentina.com