Lunes 30 de Marzo de 2009
Una de las bondades de Rosario es que la mayoría de sus habitantes tenemos una gran piedad por los animales desamparados y no creemos en la contraposición entre ayudar a un niño necesitado o ayudar a un perro abandonado, porque somos inteligentes y luchadores para saber que debemos ayudar a ambos y que cuando se quiere se puede ayudar a todos los que sufren. Porque somos inclusivos y no excluyentes y porque aquellos que dicen que para ayudar a unos hay que dejar de ayudar a otros son discriminadores y toda discriminación es mala, sea quien sea a quien de deja de lado. Porque aquellos que no se apiadan de alguien que sufre (sea perro, gato o humano) es un insensible. Es importante que Rosario cuente con un instituto de salud animal y que este actúe conjuntamente con los habitantes que están dispuestos a ayudar, pero también es necesario que este instituto tenga políticas más activas para con los perros abandonados, porque lamentablemente éstos se reproducen y acentúan su sufrimiento, por lo que es necesario que el Imusa busque a esos perros y los esterilice, porque ellos no tienen quien los lleve a esterilizar y si no hay una política activa de esterilización nunca terminaremos con el flagelo del sufrimiento de esos animales abandonados.
Fernanda Smitten,
fernandasmitten@hotmail.com