Polémica por el premio Aldana
Mi profesión de docente universitaria en letras me hace entusiasta lectora de buena literatura, aunque en realidad debo reconocer que este bello hábito, a través de los años, fue el que forjó mi vocación por la docencia.

Martes 13 de Octubre de 2009

Mi profesión de docente universitaria en letras me hace entusiasta lectora de buena literatura, aunque en realidad debo reconocer que este bello hábito, a través de los años, fue el que forjó mi vocación por la docencia. Si bien mi preferencia literaria, desde el punto creacionista, no recala en la lírica, sino en la narrativa, admito totalmente que ésta es fuente inagotable de inspiración mental y sintáctica. Así este "mágico" talento humano (poesía) fue colmando mis anaqueles y mi espíritu; espíritu, hoy sorprendido ingratamente al leer los libros ganadores de la reciente edición del premio Aldana de poesía. Realmente sentí pena y vergüenza ajena por las decenas de autores que vieron frustradas sus expectativas frente a obras de principiantes, que en dicha condición podrían ser admitidas... Siempre es auspicioso que la juventud guste de la producción creativa sobre cualquier género, aunque sólo sea por el ardor pasajero de sus años... Sin embargo, no es serio otorgar el "mayor premio" que auspicia la ciudad con tanta liviandad de criterio. El primer premio fue otorgado a un joven cuya curricula en solapa dice: "ha publicado poemas en revistas y sitios de internet" y nos escribe figuras como: "con el viento/ un viento del viento/ en el viento" (página 36) del libro "Disonancias del jardín". En cuanto al segundo premio fue para una adolescente cuya reseña habla de que "cursó dos años de la carrera de musicoterapia". Escribe: "Todo colapsa imperceptiblemente, hermosuradamente" (página 22) de su libro "Tierra del norte". Sabemos que el material seleccionado en certámenes muestra el nivel de los autores según el nivel crítico del jurado. Aquí surge la siguiente reflexión: o el nivel general de obras presentadas fue inaceptable, o los responsables de contratar al jurado deberán realizar una fuerte autocrítica en favor de salvar el prestigio del premio Aldana. En lo personal creo que se debería desagraviar a los autores ignorados y convocarlos a que vuelvan a presentar sus obras para ser reconsideradas por un nuevo jurado.

Liliana Clara Ordóñez, DNI 12.375.992 lilianaclaordoez@hotmail.com