Domingo 17 de Abril de 2011
El ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, afirmó ayer que es "polémico" y "sorprende" el fallo por el que se le otorgó la prisión domiciliaria a un hombre condenado por violar a sus hijos de cinco y seis años, en tanto que la defensa del imputado avaló la decisión judicial y dijo que su cliente es "inocente".
"Estos fallos sorprenden, sobre todo por el delito que se le imputa y porque tiene una condena", sostuvo ayer Casal.
Tras calificar el fallo como "polémico", el funcionario consideró que la decisión abrirá el debate acerca de si una persona que violó "está en condiciones de poder convivir en sociedad".
"Es bueno que haya debate porque de algún modo va a mejorar la política criminal sobre este tipo de delitos contra la sexualidad, que tanto daño hace principalmente a mujeres y niños", agregó.
Por su parte, el abogado Ramiro Pérez Duhalde, defensor del padre condenado, afirmó que si el Tribunal de Casación Penal bonaerense confirma la sentencia contra su cliente, "la va a cumplir y no se va a fugar" mientras dure el proceso.
No obstante, defendió la decisión de la Cámara de La Plata de darle un arresto domiciliario hasta que se revise la condena porque, remarcó, "los fallos no son infalibles".
"¿Qué pasa si sale absuelto, qué pasa si la Casación revoca?. Si una persona confiesa haber matado a otra no hay que adoptar el mismo criterio, pero este hombre clama que es inocente y hay decisiva prueba", aseguró Pérez Duhalde. Agregó que "hay buenas razones para sostener que está mal condenado", y puso en duda la prueba presentada en el juicio oral.
Buen concepto. La polémica sobre este caso se inició anteayer, cuando se conoció que un hombre que en 2010 había sido condenado a 14 años de prisión por haber violado a sus hijos de cinco y seis años, fue beneficiado con un arresto domiciliario y salidas laborales porque cuenta con “un buen concepto social”.
El condenado, de 41 años y de profesión ingeniero, obtuvo el fallo favorable de parte de la sala III de la Cámara, integrada por los jueces Alejandro Villordo y María Silvia Oyhamburu.
“El imputado goza de un buen concepto social corroborado con la presentación efectuada por 714 familiares, amigos y compañeros laborales, quienes se permiten afirmar, con sorprendente impertinencia, que la denuncia que pesa sobre el procesado resulta falsa y las decisiones judiciales erróneas”, dice la resolución.
Los jueces remarcaron que esas personas demuestran “que se trata de una persona querida y apreciada en el ámbito social en el que se desenvuelve”.
Sobre esas firmas, el abogado del condenado dijo que son “legítimas” y que fueron recolectadas por familiares, amigos y compañeros de trabajo y de estudio y que presentar algo falso sería “demencial”.
Anteayer, la abogada de los niños, Sofía Caravelos, hizo reserva para apelar la decisión en los próximos días y dijo que pedirá a la Cámara de Apelaciones platense algunas pautas sobre el cumplimiento de la prisión domiciliaria para protegerlos.
El 20 de septiembre último, el hombre fue condenado a 14 años de prisión tras darse por probado que entre 2005 y abril de 2006 violó a sus hijos aprovechando el régimen de visitas dispuesto tras la separación de su esposa.
Según se determinó en el juicio, el ingeniero llevaba al baño de su vivienda a cada uno de sus hijos, por separado, y tras hacer que se recostara sobre el inodoro, apoyando la cara en una toalla, le exigía que fingiera estar dormido mientras lo violaba.
Además, los amenazaba y les exigía que no gritaran, de lo contrario llamaría a la policía.
“A vos te lo hago seis veces porque tenés seis años, a tu hermano cinco porque tiene cinco años”, les decía el hombre a los niños, a quienes a veces dormía con pastillas o les dibujaba una bombacha y un corpiño en sus cuerpos.
Los niños regresaban a casa de su madre alterados, violentos y finalmente el niño de seis años le contó a su madre: “Papá me mete los dedos y el pilín en la cola”, según quedó consignado en el juicio oral al que fue sometido el hombre el año pasado.
En ese debate, los médicos y psicólogos peritos confirmaron los abusos sufridos por los niños. l (Télam)