Poema para todos los candidatos
Cuando me expliquen bien. Cuando me expliquen bien y me convenzan, qué harán con los niños limpiavidrios, los jóvenes perdidos en reyertas, los vendedores de droga sin reservas, los abortos llamados clandestinos...

Viernes 25 de Marzo de 2011

Cuando me expliquen bien. Cuando me expliquen bien y me convenzan, qué harán con los niños limpiavidrios, los jóvenes perdidos en reyertas, los vendedores de droga sin reservas, los abortos llamados clandestinos... Cuando me expliquen bien y me convenzan, qué harán con los abuelos malogrados, con qué premura evitarán su muerte indigna, con qué fondos cubrirán tanta ignominia que los ve hundirse en el pantano... Cuando me expliquen bien y me convenzan, que la educación tendrá destino duradero, que la implementarán con sabia diligencia, con contenidos realmente valederos sin absurdos que las mentes tergiversan. Cuando me expliquen bien y me convenzan, que la salud no será un recitado que las vacunas se pondrán a todos siempre, que las leyes aprobarán lo reclamado a través de formulados eficientes. Cuando me expliquen bien y me convenzan, que el dinero que se gasta cotidiano es tal cual lo vemos en las vidrieras, es tal cual como pagamos de contado no como cuenta un Indec que nos subleva. Cuando me expliquen bien y me convenzan, que los corruptos estarán bien encerrados que de verdad gobernarán con transparencia que las coimas serán cosas del pasado y el paco derrotado con sapiencia. Cuando me expliquen bien y me convenzan, que el policía será ese hombre honrado que se ha ganado nuevamente la confianza, que es el que encierra al hombre que ha robado y no el cómplice de aquel que paga fianza. Cuando me expliquen bien y me convenzan, que los jueces administrarán justicia con equidad, con respeto, sin hartazgo, encerrando por siempre a los malvados evitando libertad por impericia. Cuando me expliquen bien y me convenzan que el pueblo podrá gozar la entrega del elegido de turno, nuestro empleado, que no usará la soberbia de bandera, y enfrentará los problemas a nuestro lado. Recién entonces decidiré mi voto que es sagrado. Aún necesito creer en los decentes que "proyecten" un futuro no lejano, como lo hicieron por la patria los creyentes, por allá, un lluvioso mes de mayo.

Edith Michelotti,

ediluobs@hotmail.com