Poder volver a caminar juntos
La semana pasada concluyó, como es de público conocimiento, el sínodo de obispos convocado por el Papa Francisco para tratar temas de la familia y de convivencia de distintos grupos sociales...

Martes 11 de Noviembre de 2014

La semana pasada concluyó, como es de público conocimiento, el sínodo de obispos convocado por el Papa Francisco para tratar temas de la familia y de convivencia de distintos grupos sociales, dentro de la fe católica. No es mi intención en esta oportunidad analizar las conclusiones del mismo. La palabra sínodo se usa en forma mayoritaria referida a las distintas reuniones que convoca la Iglesia Católica. Sínodo viene del latín “sinodus”, y éste del griego “syn” que significa juntos. Y “odos”, camino. Quiere decir, en buen romance, caminar juntos. Mi anhelo es ver reflejado ese significado con la llegada de un nuevo gobierno constitucional, el próximo año,en nuestro país. Pasada esta década del actual gobierno, donde se instaló la desunión, la división de amigos y enemigos, donde se le quiere hacer creer a la gente que únicamente vale lo que dice y piensa la presidenta y su grupo de aplaudidores. Donde se instaló el revanchismo y en estos días se quiere instalar el miedo y donde el que piensa distinto no sabe nada o quiere desestabilizar al gobierno o no existe. Todo eso, ¿por qué? Para lograr más poder. Ojalá el próximo año, con el cambio de gobierno, comencemos a caminar juntos y retomemos líneas de convivencia en lo social, en lo político, lo económico y en el resto de las áreas en base a las que una sociedad crece y se multiplica con la opinión de todos, juntando las ideas de propios y extraños, y no descalificando al que piensa distinto. Asimismo, y pasando a otro tema, me llama la atención el crecimiento de la agrupación política La Cámpora. Como sabemos, integrada por jóvenes del riñón político del actual gobierno. Dichos jóvenes prácticamente han copado la mayoría de las empresas e instituciones del Estado argentino. En lo personal, tengo mis dudas sobre la capacidad de dirección y gerenciamiento de muchos de ellos. No es un pecado ser joven. Pero la experiencia es una aptitud principal para cualquier actividad. Se puede ser alumno brillante en la universidad, pero recién egresado es muy difícil que se encuentre en forma plena. O sea, que tenga el “saber” para desarrollar su profesión recién recibido. Se necesita tiempo de “caminar la calle” y entonces sí, uniendo el título a la experiencia, se logrará seguramente ser un dirigente, gerente o funcionario capacitado. La realidad argentina de estos tiempos, sin embargo, nos dice que muchos de estos jóvenes, carentes de idoneidad y seguramente futuros millonarios, manejan la mayoría de las empresas estatales.Es muy difícil alcanzar en un país el desarrollo social corrompiendo la función pública, abandonando la calidad administrativa y dejando de lado el “saber”. Antes de despedirme, quiero hacer una referencia al premio que la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires le entregó al señor Marcelo Tinelli, como la personalidad destacada de la cultura. Como decía Borges, “perdonen mi ignorancia”, pero no logro comprender en qué se basaron para otorgar dicha distinción. O quizás, yo tenga una concepción distinta de cultura. Hubiera aceptado de buena gana que se lo premie por lo que es, un exitoso y visionario empresario del espectáculo.

Jorge Bustamante / DNI 7.796.562