Domingo 11 de Octubre de 2009
El pasado jueves leí una noticia que me conmovió: "Fue detenido el padre de una criatura de apenas tres meses de edad, que murió por desnutrición en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez". Y según la nota publicada por este diario, el padre contaba con los recursos económicos para que este hecho no sucediera. ¿Qué decir? Para todos aquellos que somos padres es un hecho aberrante, incalificable, moral y legalmente reprochable. Pero me preguntaba: cuando los padres, cientos y miles de argentinos, que no tienen los recursos económicos para alimentar a sus hijos y se resignan por ser desoídos en todos los ámbitos a los cuales recurren, y bajan los brazos porque nadie los ayuda, resignándose a que sus hijos sufran de desnutrición crónica o simplemente mueran, ¿a quién se debe juzgar? ¿Existe algún juez que aplique la sanción legal que corresponda? ¿Deberían ser castigados los políticos que no cumplen con las funciones para las cuales fueron electos? ¿El pueblo (todos nosotros), que dimos mandato popular, solo con un interés particular, olvidándonos del bien común y del verdadero sentido de lo que es la Nación? Mi conciencia cada vez está menos tranquila, cada vez me duele más que en este bendito país sigamos matando generaciones de argentinos, sin que se haga demasiado, nadie es juzgado, todos miramos para otro lado, pero seguimos calificando de aberrantes hechos aislados, cuando la muerte y la marginalidad golpea a miles de niños en nuestro país.
Alejandra Hernández
aleher67@hotmail.com