Sábado 11 de Febrero de 2012
Yo creo que no hubo, no hay ni habrá un equipo que juegue tan bien como el Barcelona de España. Todo lo hacen bien, la tienen siempre y cuando la pierden he visto lo rápido que la recuperan. Tocan y tocan, una, diez, veinte veces, y cuando te descuidás aparece uno en posición de gol. Todo lo hacen casi de memoria, pero tienen variantes que lo hacen impredecible y casi imbatible. Ellos han entendido la practicidad del juego asociado y le han agregado belleza cuando de pronto aparecen las genialidades, con Messi de abanderado. Todos gozamos viendo jugar al Barcelona, son un deleite sus exhibiciones de exquisito fútbol, así que sus hinchas son seguramente los más felices del planeta. Pero claro, ellos, pobrecitos estos catalanes, no saben lo que se están perdiendo por no ser hinchas de Central. Ellos solos no se van a enterar, porque creen que viven en el primer mundo, así que deberíamos avisarles. Si no lo hacemos, cómo van a saber lo que sentimos nosotros cuando vemos jugar a Central. Cuándo van a sufrir ellos lo que sufrimos nosotros, cuándo el Barcelona va a ir ganando y le van empatar sobre la hora. Y cuándo ellos van a meter un gol en el descuento, faltando segundos para ganar el partido. ¿Cuándo, eh? Bueno, si eso llegara a ocurrir su afortunada hinchada seguramente se pondría de pie y aplaudiría fervorosamente la conquista. Cómo explicarles lo que pasó aquí en el Gigante donde 45.000 corazones y la misma cantidad de gargantas se unieron para desatar un loco carnaval azul y amarillo. Es difícil explicar con palabras, se necesitarían millones de ellas y no se lograría el objetivo, sólo hay una manera: tenés que ser de Central, así que yo no puedo hacer nada. Queridos hinchas del Barça, felicitaciones por el gran equipo, pero no saben lo que se pierden.
Oscar Abdala / San José de la Esquina