Viernes 24 de Agosto de 2012
La máxima autoridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no ha encontrado mejor forma de reprimir a la juventud estudiantil que habilitando un teléfono público con el 0800 para que se denuncie a quién promueva o realice actividades políticas en las escuelas públicas. Esta irracional y medida de tipo fascista ha provocado que se la critique justamente por quien hoy conduce el gobierno nacional advirtiendo que si hoy existiera Jesucristo, indudablemente sería denunciado por medio de esa misma línea telefónica. No deja de ser ocurrente dicha apreciación, pero también es cierto que si ese mismo Jesucristo para advertir sobre las injusticias que se cometen, promoviera o realizara cortes de calles para expresar que ninguna familia constituida por matrimonio y dos hijos puede desayunar, almorzar, merendar y cenar por 24 pesos indudablemente se le aplicaría la ley antiterrorista.
Amilcar Monti