Miércoles 09 de Diciembre de 2015
Veníamos bastante bien, por lo menos mejorando la frecuencia en el mantenimiento de la plaza Tarragó Ros, ubicada en 24 de Septiembre (altura Buenos Aires al 3600). Tanto que los habitantes de esta parte de la zona sur de Rosario casi lográbamos la misma categoría de ciudadanos que los del distrito centro, donde las plazas de limpian a diario. Sin embargo, otra vez este espacio verde está abandonado, descuidado, sucio. Hace un par de semanas dejaron tirados dos bloques de cemento (¿futuros bancos?) junto a un arenero, con hierros en punta, y si no pasó nada con los chicos que juegan allí, fue gracias a los vecinos solidarios que se ocuparon de quitarles el peligro. Cuando la plaza está limpia y se nota la preocupación del municipio, se llena de familias que van a pasar la tarde, a tomar mates, a llevar a sus hijos al arenero. Hace poco hasta una escuela pasó la mañana con sus alumnos allí. Fue una alegría ver esa escena de chicos jugando con sus maestras. Por eso una vez más pido que se cuide, que se limpie, que no se abandone. La excusa no puede ser "que llueve mucho y el pasto crece más rápido" para no atenderla como merecemos. ¿Es tan difícil mirar a los habitantes de los barrios con más respeto?
Marcela Isaías