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Planeaba matar a jueces y va a juicio por un crimen

César Arón Treves habría hablado con un policía para matar a funcionarios de la causa de Los Monos. Está preso por la muerte de Gustavo Serra.

Jueves 27 de Marzo de 2014

César Arón "Ojudo" Treves irá a juicio por el asesinato de Gustavo Ariel Serra, un muchacho baleado el 24 de noviembre de 2012 dentro de una playa de estacionamiento de Maipú al 800 en el epílogo de una pelea que comenzó a las trompadas en el interior del boliche Zoom, lindante con ese lugar. Así lo decidió la Cámara Penal al confirmar el procesamiento dictado por una jueza de Instrucción que lo había acusado de ser partícipe primario del homicidio.

Treves, de 31 años, fue trasladado esta semana desde la cárcel de Coronda a la de Piñero después de quedar en el medio del resonante caso de las escuchas telefónicas que permitieron inferir un posible atentado contra el juez Juan Carlos Vienna, el fiscal de Cámaras Guillermo Camporini y el comisario de la División Judicial de la policía rosarina Luis Quebertoque (ver página 3). Según esa pesquisa, los diálogos que Ojudo mantuvo con el policía Germán Almirón, preso en la alcaidía de Jefatura por facilitar la fuga de un preso ligado a la banda de Los Monos, refirieron la existencia de este propósito criminal.

Chofer en apuros. Con relación al crimen de Serra, Ojudo había sido imputado por la jueza Roxana Bernardelli por haber manejado el auto en el cual escapó el asesino, quien hasta ahora no fue identificado. En el mismo fallo la magistrada procesó a un amigo de la víctima por disparar contra el vehículo en cuestión. Se trata de Rubén Darío "Papucho" Reyna, un albañil de 30 años al que consideró autor de portación ilegítima de arma de guerra y abuso de arma.

Ahora la Sala 3 de la Cámara Penal, integrada por Guillermo Llaudet Maza, Georgina Depetris y Otto Crippa García, confirmó la resolución judicial dictada en julio del año pasado por la jueza Bernardelli.

Según la investigación, Gustavo "Gordo" Serra salió del boliche tras una discusión en la que participaron cinco o seis personas en dos bandos. Enseguida se dirigió enfurecido hacia el estacionamiento de Maipú 862 para tomar a trompadas a un muchacho que tenía apuntado y fue directamente hacia un Chevrolet Astra rojo que conducía Treves.

El Astra estaba perfilado con su trompa hacia la salida. Mientras Serra caminaba hacia la puerta del lado del conductor, un hombre se le acercó por detrás y sin que la víctima se percatara, le disparó por la espalda al menos cuatro balazos calibre 40 que le provocaron la muerte. El tirador y otro hombre se metieron en el Astra, que salió de la cochera con rapidez. Toda esa secuencia fue captada por las cámaras instaladas dentro de la cochera y de ese material se valió la jueza en la investigación.

Declaraciones. Gonzalo López Ocariz, abogado defensor de Treves, objetó esa evidencia y sostuvo que elementos de prueba posteriores determinaron que su cliente era ajeno al suceso. Y refirió la segunda declaración de Ojudo para plantear su inocencia. Tras ser detenido, el muchacho declaró dos veces. La primera vez, el 27 de diciembre de 2012, contó que al salir del boliche Zoom para buscar su Astra en la cochera se topó con Serra, que comenzó a increparlo. Dijo que escuchó los disparos y que el asesino, a quien no conocía, se subió a su auto con un compinche y lo amenazaron para que los sacara del lugar. Luego, a la altura de la Aduana, los prófugos se bajaron y él se fue a su casa.

El 8 de abril de 2013 Ojudo amplió su declaración diciendo que la anterior iba contra "la verdad". Entonces relató que aquella madrugada estuvo en un boliche del Patio de la Madera donde se encontró con dos muchachos, "Jony" y "Puni". Cerca de las 6.30 decidieron ir a Zoom y Jony le pidió que llevara a unos conocidos. Dijo que no tuvieron problemas dentro del boliche y que a las 9.30 salió del local para sacar su auto. Según relató, Jony ya se había ido y él esperaba a Puni en la cochera cuando se originó una disputa de la que se enteró porque Serra llegó para increparlo. Escuchó los disparos y enseguida dos conocidos de Joni se subieron a su auto. Les dijeron que los llevara y él se fue manejando, asustado. De los hombres que supuestamente balearon a Serra sólo dijo que pidieron ser llevados hasta el Fonavi de Seguí y Rouillón.

Para el camarista Llaudet Maza quedó demostrado que Treves manejaba el Chevrolet Astra de color rojo que fuera utilizado para escapar junto con el ejecutor de los disparos y otra persona (no identificada) después del ataque y se basó en que el auto había sido estacionado dentro de la cochera en una posición que ayudó a lograr un rápido abandono del estacionamiento. Quien abrió fuego retiró el arma del interior del vehículo, lo cual permite establecer que el conductor conocía esto y aguardó el desarrollo del suceso.

"Conducir el vehículo con el que se realiza el escape transportando al autor material del hecho, ubicando al auto para facilitar la fuga y así lograr concretar la ejecución del plan criminal es un aporte relevante sin el cual el hecho no se hubiera podido cometer. Para definir la complicidad necesaria, el artículo 45 del Código Penal reconoce la modalidad del auxilio como instancia válida del aporte del partícipe", sostuvo el juez en un tramo de la resolución.

Cayó llevando 2 kilos de droga

César Arón Treves fue detenido el 22 de diciembre de 2012 en un operativo de la Sección Inteligencia Zona Sur de la ex Drogas Peligrosas en San Martín y Circunvalación. Circulaba en un Volkswagen Fox y llevaba, según el acta preventiva, 2 kilos de pasta base y unos 20 litros de acetona (precursor químico para la fabricación de cocaína). El juez federal Marcelo Bailaque lo procesó por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y la resolución fue apelada por la defensa. Al ser apresado también era buscado por el crimen de Serra.

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