Edición Impresa

Pizzi es imprevisible, como cuando jugaba, por eso también arriesga en la Copa Argentina

Juan Antonio Pizzi es imprevisible. No de ahora, desde siempre. En su época de jugador no había forma de imaginar cuándo y en qué momento ingresaría al área, y mucho menos en qué circunstancia convertiría el gol. Lo cierto es que lo hacía. A su manera, con su estilo.

Miércoles 25 de Abril de 2012

Juan Antonio Pizzi es imprevisible. No de ahora, desde siempre. En su época de jugador no había forma de imaginar cuándo y en qué momento ingresaría al área, y mucho menos en qué circunstancia convertiría el gol. Lo cierto es que lo hacía. A su manera, con su estilo. El otrora goleador no cambió. Jugaba como vivía. Dirige como vive. El técnico de Central continúa con esa característica, difícil de calcular qué va a hacer, y así como engañaba a propios y extraños para vulnerar a los arqueros, ahora hace lo propio cuando de armar el equipo se trata. Por eso mantiene siempre en reserva sus decisiones, y más allá de que algunos creían que aquí a San Juan no vendrían los titulares, el técnico hizo todo lo contrario, para luego elegir a los once que él considere conveniente. Haría un mix entre titulares y suplentes.

Y más allá de los dimes y diretes, la realidad es la única verdad, y en ese sentido Juan Antonio Pizzi tiene el aval de los hechos, porque jugando en paralelo el torneo de la B Nacional y la Copa Argentina avanza en ambos frentes, sustentado en una consigna que ya acuñaron algunos hinchas inclusive: Central quiere ganar todo lo que juega.

Y los canallas llegaron aquí a tierra cuyana con esa premisa como credo, por eso los jugadores repitieron sistemáticamente que a esta Copa la juegan para ganarla, no de compromiso.

Por eso esta noche en el estadio Bicentenario de San Juan, Pizzi y sus once elegidos saltarán ante los piratas de Belgrano para meterse en la recta final de este torneo que va ganando en importancia, tanto que el año próximo con reestructuración mediante ganarla ya no otorgará una plaza para la Sudamericana, sino será para la Libertadores.

Así las cosas, mientras el debate está abierto si el entrenador auriazul hace bien o no en darle tanta relevancia a la Copa Argentina, Pizzi avanza a paso firme, decidido como cuando entraba al área en sus tiempos de goleador, y a sabiendas que su suerte como delantero dependía de los goles. El sabe que ahora su gol se llama ascenso. Pero como todo delantero, quiere más, por eso también quiere festejar con esta copa en alto.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario