Sábado 17 de Enero de 2009
Una banda de piratas del asfalto decidió cambiar de geografía para dar un gran golpe y apoderarse de un camión cargado de artefactos electrodomésticos. En lugar de elegir cuidadosamente un paraje rural alejado de la gran ciudad, en alguna ruta perdida en la provincia, al menos tres hampones actuaron al mediodía en Rioja al 1300, en pleno microcentro de la ciudad. Con precisión y rapidez digna de profesionales encañonaron a un chofer y, aprovechando que el encargado realizaba una entrega en un edificio cercano, se apoderaron de un camión cargado con 15 heladeras, dos cocinas, un termotanque, dos placares, dos modulares y un número indeterminado de acondicionadores de aires y otros artículos electrónicos, equipos de audio y cámaras fotográficas.
El corazón de la ciudad. Semejante despliegue en una zona tan concurrida y en lo que sería una hora pico no llamó la atención de ningún testigo. El camionero fue privado de la libertad por la banda a bordo del vehículo y liberado varias horas después en un camino rural cercano a la localidad de Santa Teresa, a 55 kilómetros al sudoeste de Rosario, en el departamento Constitución. El vehículo estaba intacto, pero la carga pasó a manos ajenas. Lo único que descartaron los piratas fue un mueble desarmado.
El jueves a la mañana dos empleados de la firma Novogar salieron a cumplir con entrega de mercadería por la ciudad. Juan Alegre, de 22 años, era el encargado del Mercedes Benz 710 frontal, patente GBJ 286, y Alfredo Carabajal, de 28, el chofer. Los empleados iniciaron el extenso periplo a las 7.30 en el depósito de la empresa. Primero pasaron por la casa central, en Ovidio Lagos y Mendoza.
Allí descargaron algunos aparatos y subieron otros. Después se dirigieron a una sucursal de Mendoza y Corrientes. Según declaró uno de los empleados, el camión estaba cargado a tope de distintos aparatos electrónicos y artículos para el hogar. Después de pasar por una casa de Laprida al 1400, Alegre y Carabajal entraron al microcentro. Debían entregar una heladera en un edificio de Rioja al 1300, entre Corrientes y Entre Ríos. Los operarios bajaron entre los dos el aparato y fue Alegre el que ultimó el trámite de entrega con el comprador.
Mientras eso ocurría, Carabajal se quedó en el vehículo. Eran las 12.15 cuando el camionero fue sorprendido por al menos tres hombres armados. "Lo redujeron y lo metieron en la caja del camión. No supo precisar cuántos eran, pero calculaba tres. Después de encerrarlo, los asaltantes pusieron en marcha el rodado y salieron, por supuesto con toda la carga abordo", consignó una fuente de la Jefatura de Rosario.
Alegre tardó no más de 15 minutos en concluir el traslado y los trámites para la entrega de la heladera. Cuando volvió a la calle ni el camión ni su compañero estaban allí. Según fuentes de la investigación, el encargado hizo algunas preguntas por la cuadra para ver si alguien había visto algo extraño, pero nadie le dio pistas precisas firmes. Hizo un intento al celular de su compañero, pero nadie respondió. Entonces se comunicó con la empresa y luego al Comando Radioeléctrico.
La descarga. Fuentes policiales indicaron que mientras Alegre denunciaba lo ocurrido en la seccional 2ª, ingresó una llamada de la comisaría de Santa Teresa, situada a 55 kilómetros de Rosario. Desde allí avisaban a la policía rosarina que un camionero se había presentado en esa dependencia para denunciar un caso de robo y privación ilegal de la libertad. Se trataba de Carabajal, quien contó que fue abordado por hombres armados en Rioja al 1300, que lo encerraron en la caja del camión y de allí en más perdió noción de lo que ocurría.
Según su versión, fue liberado en un camino de tierra en medio del campo cerca de Villa Mugueta. Los ladrones lo dejaron en el camión, al parecer sin las llaves. El vehículo estaba completamente vacío. Sólo desecharon un mueble desarmado. Carabajal tuvo que caminar un par de horas hasta que pudo llegar a la seccional más cercana.
El dueño de Novogar, Leandro Martinucci, confirmó que el valor de lo sustraído oscila en 50 mil pesos. "Nos habían robado dos veces camiones en la ruta. Pero esto me parece inédito. Levantaron un vehículo cargado en el microcentro", dijo.