Miércoles 01 de Julio de 2009
Tengo 42 años y 30 con diabetes. Mi situación de salud es muy crítica. Vengo desde marzo haciendo trámites burocráticos en el Pami. Necesito cobertura para realizarme un trasplante de riñón y páncreas cuanto antes. Todo es burocracia y las ganas de vivir se desvanecen con tantos obstáculos. Nunca me faltó voluntad, ni fe en Dios. Lo que me falta ahora es tiempo. Estoy en una cuenta regresiva. Los médicos ya me aconsejaron el doble trasplante, tengo un pie en diálisis porque mis riñones funcionan sólo el 30 por ciento. Podría hacer una lista interminable de enfermedades asociadas a mi diabetes. Sobre todo la polineuropatía, que ya de mis miembros inferiores es sistémica, mi vejiga, intestinos, retinas y corazón. Estoy perturbada, porque el tiempo se me está acabando y sólo encuentro obstáculos que me impiden quitar las piedras de mi camino. El último informe médico dice que de no ir a trasplante mi ceguera se hará irreversible debido a la neuropatía. Después de tanto sufrir en estos largos 30 años con diabetes, aún me sobran ganas de seguir soñando.
Verónica Pacini, DNI. 18.194.013