Viernes 30 de Agosto de 2013
Un hombre que llegó a juicio acusado de querer matar a su ex mujer y su hijo en un ataque ocurrido en 2011 le pidió al tribunal que no inicie el debate y le apliquen "la condena que quieran" para no revictimizar al niño durante el proceso. Se trata de Ricardo Gómez Artero, de 52 años, quien aceptó una condena a 16 años de prisión acordada por las partes tras reconocer que quiso asesinar a su esposa y madre del nene, al que mantuvo de rehén y le cortó las venas durante el episodio.
"Firmo lo que pidan el fiscal y la querella y terminamos hoy", dijo el acusado al presidente del tribunal de la Sala I de la Cámara del Crimen de Paraná, Ricardo Bonazzola, cuanto éste le preguntó ayer si iba a declarar en el inicio del juicio. Y ante la sorpresa de jueces, fiscales y abogados de las partes agregó: "Acepto la pena que me sea impuesta, lo que la querella y el fiscal quieran, sin ningún tipo de contrapunto. Firmamos, terminamos hoy y vuelvo al penal".
De esa manera, Gómez Artero buscó que su hijo no reviva lo ocurrido cuando intentó asesinarlo junto a su madre y generó que el tribunal pasara a un cuarto intermedio para que el fiscal Rafael Cotorruelo; los querellantes Guillermo Vartorelli y Miguel Cullen; y los defensores Nora Lanfranqui y Boris Cohen acuerden la pena.
"Prefiere morir en la cárcel antes que revictimizar a su hijo y sacar a la luz todas las miserias humanas que hay en esta causa", sostuvo la defensora Lanfranqui.
Finalmente, las partes fijaron la condena en 16 años de prisión por "homicidio en grado de tentativa, homicidio calificado en grado de tentativa y privación ilegítima de la libertad, doblemente agravada", lo que Gómez Artero aceptó.
Fundamentalismo. A partir de la confesión quedó acreditado que la noche del 19 de diciembre de 2011 Gómez Artero llegó a la casa de su ex pareja, María Franco Melgarejo, de 37 años, donde tuvo "un ataque de fundamentalismo religioso". Tras discutir con la mujer, la roció con un insecticida y la golpeó en la cabeza con un arma de fuego. En el forcejeo, a Gómez Artero se le escapó un tiro que impactó en el techo de la vivienda.
Mientras eso sucedía, el atacante le pidió a su hijo, quien por entonces tenía 7 años, que le trajera un cuchillo para asesinar a su madre. Pero la mujer logró arrebatarle la pistola a su ex marido y arrojarla por la ventana, para luego escapar de la vivienda.
Cuando los policías llegaron al lugar vieron que Gómez Artero arrastraba a su hijo, tomado del cuello, hasta el baño de la casa, por lo que le pidieron que depusiera su actitud. Sin embargo, el hombre amenazó con matar al chico, tras lo cual se llevó a una negociación que terminó con el hombre preso y el pibe rescatado con heridas cortantes en los brazos y las piernas. A pesar de ello, y mientras era llevado al hospital, el chico clamó porque su padre estuviera a su lado y no lo separaran de él.