Pidieron la prisión perpetua para una travesti acusada de un crimen pasional
Está imputada de ahorcar y aplicarle 45 puñaladas a Osvaldo Colman en su casa de Granadero Baigorria. El miércoles, la sentencia.  

Martes 11 de Junio de 2013

Tanto la fiscalía como la querella pidieron la pena de prisión perpetua para la travesti Regina en el juicio oral y público en el que se juzga su conducta penal por el crimen de Osvaldo Hugo Colman, un empresario de 54 años que el 27 de julio de 2010 fue hallado estrangulado y con 45 puñaladas en su casa de Granadero Baigorria. Por su parte, la defensa de quien oficialmente se llama Carlos Gastón Alvarez, requirió la absolución ante la falta de evidencias. El fallo será dado a conocer mañana en los Tribunales provinciales.

Antes del inicio de los alegatos de clausura, el abogado Enrique Sirio pidió a los jueces Julio César García, Mónica Lamperti y Juan Carlos Curto formularle algunas preguntas a su defendida a fin de ampliar la indagatoria formulada en el juzgado de Instrucción Nº14, a cargo de María Laura Sabatier. Entonces, Regina aclaró que no había tenido relaciones sexuales entre el 25 y el 27 de julio con Colman y reafirmó que en la semana anterior al asesinato no había visto a la víctima.

También refutó los dichos de Francisco H., el policía que dijo haber escuchado la confesión del crimen por parte de Regina mientras ésta se encontraba detenida en la comisaría 30ª. "Allí estuve cuatro o cinco días. Me maltrataron a pesar de que tenía una herida grave en una pierna", afirmó la travesti y recordó que esa herida fue provocada por los policías de Capital Federal que la persiguieron y apresaron el 26 de julio de 2010 tras escapar de un control de rutina.

Con saña. Finalizada esa ampliación, la fiscal Nora Marull afirmó que Regina "mató a Colman con saña y de manera cruel". También dio por demostrado que tras el crimen la travesti viajó a Buenos Aires en el auto de la víctima y que se llevó de la escena del crimen el celular y documentación de Colman. Asimismo, la responsable de la acusación señaló que la autopsia determinó que el empresario murió por asfixia mecánica por estrangulación. "Cuando todavía estaba vivo le asestó puñaladas y lo hizo padecer en forma innecesaria", afirmó.

Uno de los ejes polémicos del juicio fue la hora en la que murió Colman. Al respecto, la fiscal aseguró que fue a las 20 del 25 de julio de 2010. Para eso se basó en el informe de Gastón Bochenek, el médico policial que realizó el acta de levantamiento del cadáver. El profesional indicó que el deceso se produjo unas 48 horas antes de ser hallado el cadáver. "El horario más preciso es el que determina el médico policial", sostuvo. Y recordó que Víctor Frigeri, el forense que realizó la autopsia, señaló que el cuerpo tuvo "una buena conservación" y no presentaba signos de putrefacción.

Con relación a la motivación del crimen, la fiscal dijo que Regina actuó por "odio y resentimiento. Su vida no fue fácil. Esas vivencias le moldearon una personalidad fría, macabra y calculadora que la llevó a provocarle sufrimiento (a la víctima). Se sintió denigrada (por Colman) y le recordó lo que le hizo el padre", indicó. Según la reconstrucción judicial, todo se desencadenó luego de que el hombre fallecido le dijera algo que ofendió a la travesti.

Confesión. Marull indicó que Colman intentó defenderse del ataque pero Regina logró inmovilizarlo por su mayor contextura física. "La imputada mide 1,90 metro y Colman 1,70 y pesaba 70 kilos". Y señaló que tres testigos dijeron que la travesti les confesó el crimen: la forense de Tribunales Silvia Cavallini, y los policías Daniel L. y Francisco H.

Cavallini refirió el relato de la travesti. "Antes del hecho hubo una pelea verbal y tal vez una agresión física porque (Colman) la había ninguneado y Regina respondió de manera agresiva", dijo la profesional. Daniel L., el policía que lo custodiaba cuando fue examinado por Cavallini indicó, según Marull. "Regina explicó que Colman le dijo «putito» mientras lo agarraba de los pelos", contó el uniformado.

Finalmente, la responsable de la acusación pidió la condena de prisión perpetua para Regina por los delitos de homicidio calificado por ensañamiento en concurso real con hurto y hurto calificado. "En este caso la Corte Suprema de Justicia de la Nación avala esta pena porque no es para toda la vida. Además no hay causas de atenuación. Puede reinsertarse en la sociedad pero necesita un tiempo mayor de internalización del hecho porque fue cometido con crueldad".

A su turno el abogado querellante, Martín Riccardi, requirió la misma sanción penal ante la presencia de "indicios muy fuertes" corroborados por testigos y la imputada. "La confesión de Regina demostró que estuvo en el lugar del hecho", sostuvo.

La defensa pidió la absolución por falta de evidencias

Los defensores de Regina, Enrique Sirio y Lucas Altare, pidieron la absolución de su clienta y, en caso de que el Tribunal así no lo entienda, en forma subsidiaria se la condene por homicidio simple aunque valorando atenuantes. En su alegato, Sirio sostuvo que los planteos acusatorios son “conjeturas y especulaciones” y que la fiscalía y la querella “hicieron una novela, aunque a una condena se llega a través de pruebas”.

El abogado basó su defensa en la falta de algunos testigos policiales y la mala preservación de la escena del crimen. También recordó que el certificado de la autopsia firmado por el forense Víctor Frigeri dice que la muerte de Colman se produjo a las 3 del 27 de julio de 2010, momento en que Regina estaba detenida en Capital Federal. Que el bioquímico policial Hugo Echarte no determinó en forma categórica a quién pertenecía el cabello encontrado en la escena del crimen y que la bioquímica Adriana Pavesi dijo que la sangre hallada en la escena no se corresponde a la de la acusada. Finalmente ecplicó que “las declaraciones de Regina admitiendo la autoría del hecho no fueron formuladas bajo las garantías del debido proceso”, afirmó.