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Pidieron la nulidad del juicio al "Rey de la efedrina" por irregularidades

Lo hizo la defensa del rosarino Mario Roberto Segovia al iniciar ayer su alegato. Es en el juicio donde lo investigan, junto a otras siete personas, por traficar efedrina a México.

Sábado 07 de Julio de 2012

La defensa de Mario Roberto Segovia, el rosarino que está siendo juzgado como presunto líder de una banda que exportaba efedrina a México y proveía de esa sustancia a un laboratorio de anfetaminas desarticulado en Ingeniero Maschwitz en 2008, pidió ayer la nulidad del juicio oral y público que se sustancia en la provincia de Buenos Aires al entender que se cometieron diversas irregularidades en la instrucción de la causa que llevó adelante el destituído juez de Zárate-Campana Federico Faggionatto Márquez. Asimismo, sostuvieron que la querella que representa a la Afip-Aduana, como organismo encargado de controlar el comercio internacional, se presentó fuera de los tiempos procesales establecidos y por ello la prueba aportada por esa parte también deberá considerarse nula.

La estrategia de los representantes del llamado "Rey de la efedrina" es la misma que utilizaron en agosto del año pasado y que no les dio resultado. Fue cuando el Tribunal en lo Penal Económico número 2 de la Capital Federal condenó al enigmático rosarino a 9 años de prisión por el delito de "contrabando simple agravado por haber utilizado documentación aduanera falsa, por la intervención de tres o más personas y por ser perjudicial para la salud", tras establecerse que había enviado a México unos 300 kilos de ese precursor químico. En ese mismo juicio fueron condenados varios de quienes hoy comparten el banquillo de los acusados junto a Segovia, entre ellos el empresario rosarino Rubén Galvarini, quien fue penado con 7 años de cárcel como responsable del depósito fiscal en el cual se hallaron los 300 kilos de efedrina disimulados en un cargamento de azúcar que tenía a México por destino.

Perseguido. Desde hace ocho meses, el nuevo juicio es llevado adelante por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 4 de San Martín, en Buenos Aires, donde la semana pasada se escucharon los pedidos de condena por parte de la fiscalía y la querella (ver aparte) y ayer se realizó una nueva y prolongada audiencia para escuchar los alegatos defensivos. Entonces, el mediático abogado Mariano Cúneo Libarona sostuvo que "desde el inicio de éste y otros juicios en los que está acusado Mario Segovia se persiguió e instigó a mi cliente, violando los derechos humanos y el principio de inocencia, y hasta acusándolo de terrorismo de Estado". Y agregó que "la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), la policía de Campana (que colaboró con el juez de Instrucción Faggionatto Márquez) y los jueces, obraron por motivos personales".

En tanto, el codefensor Claudio Caffarello argumentó que la querella Aduana-Afip "excedió sus facultades debido a que actuó por fuera del límite temporal para ser querellante", por lo cual pidió la nulidad de las acusaciones realizadas por el organismo. "Hay dudas en la facultad legal de querellante", exclamó ante el tribunal.

Diferencias. Otro de los argumentos fuertes esbozados por los defensores fue la diferencia de envíos de efedrina hechos por el principal imputado hacia México . Es que el viernes pasado, el querellante Facundo Machesich (Aduana-Afip) acreditó 93 de esos remitos, mientras que la fiscalía al mando de Eduardo Codesido sólo pudo probar 47 hechos. "No existe precisión de estos hechos siquiera", aclaró el abogado Caffarelo.

A lo largo de la jornada también se discutió sobre los correos electrónicos encontrados en una computadora que se le secuestró a Mario Segovia, no sólo porque la defensa argumentó irregularidades en el proceso de allanamiento donde se incautó la PC, sino que, a su entender, "no hay pruebas en las que consten que se efectuaron las operaciones allí descritas", dijo Caffarelo.

Y agregó que "hubo otras irregularidades en la investigación" llevada a cabo por el juez Faggionato Márquez, ya que "toda la información de las computadoras secuestradas fue ocultada por el magistrado y la Side a esta Defensa".

Donación. Cuando los abogados se abocaron a justificar de dónde sacó el dinero Mario Segovia para adquirir sus valiosos bienes (la mansión de Fisherton en la cual vivía, un Rolls Royce Phantom, dos camionetas Hummers y varios lingotes de oro entre otras millonarias pertenencias), alegaron que su defendido tenía "diferentes negocios claros, como una fabrica de DVD, negocios inmobiliarios, negocios agropecuarios y operaciones de comercio referidas a la importación de productos para su venta en el país, además de una donación recibida por su padre", algo que por primera vez aparece en la causa.

"Con el Rolls Royce quería impresionar a los inversores chinos con los que estaba en contacto", concluyó la defensa sin explicar cómo hizo Segovia para llegar a ese poder económico en tan pocos años desde que fuera mozo de una empresa de catering en Rosario y ser desalojado de un departamento semicéntrico por no poder pagar el alquiler.

Por ultimo se discutió la relación entre Mario Segovia y el preso bonaerense Héctor Benítez, identidad que según la acusación fiscal utilizaba el rosarino para realizar las operaciones de tráfico de efedrina. Según el abogado Mariano Cúneo Libarona, "las facturas decomisadas de compra venta de efedrina que llevan la firma de Héctor Benítez no son prueba de que el mismo Segovia las haya firmado".

De acuerdo al abogado, "no hay documentación en Rosario que vincule a Segovia con la doble identidad y la facturación encontrada en la oficina de calle Entre Ríos", frente a la plaza Sarmiento de Rosario, que estaba alquilada a nombre de Benítez y que según la pesquisa de Faggionatto Márquez era usada como base de operaciones comerciales del "Rey de la efedrina".

El Tribunal conformado por María Lucía Cassain, Alejandro de Korvez y Lidia Soto continuará escuchando los alegatos de las defensas el viernes próximo, ultima fecha antes de la feria judicial, aunque se especula que la misma podría ser habilitada para avanzar rápidamente con el juicio y poder dictar el veredicto antes de fin de mes.

Reclamos del fiscal y la querella

En el juicio oral y público que se sigue al rosarino Mario Roberto Segovia y a otras siete personas por el presunto tráfico de efedrina a México, el viernes de la semana pasada habían alegado el fiscal Eduardo Codesido y la querella que representa a la Afip-Aduana, a cargo de Facundo Machesich. En esa instancia, los pedidos de condenas fueron los siguientes:

Mario Segovia: 16 años de prisión la querella y 14 años el fiscal por ser organizador y financista del mayor evento de elaboración y tráfico de efedrina entre la Argentina y México.

Jesús Martínez Espinosa: 12 y 8 años respectivamente como líder de la banda que fabricaba anfetaminas a base de efedrina en una casa quinta de Ingeniero Maschwitz.

Fernando Ventura García: 14 y 4 años como lugarteniente de Martínez Espinosa.

Rubén Alberto Galvarini: 10 y 8 años como coautor y gestor del contacto para sacar efedrina y metanfetaminas hacia México vía Ezeiza.

Gisella Ortega (esposa de Segovia): 6 años de prisión.

Gonzalo Ortega (cuñado de Segovia): 9 y 6 años respectivamente.

Ricardo Daniel Martínez: la querella pidió 7 años.

Walter Garrido: 8 y 7 años respectivamente como último eslabón en el tráfico de los estupefacientes hacia el exterior.

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