Martes 21 de Abril de 2009
El abogado querellante Juan Pablo Gallego solicitó ayer una condena a 37 años para el sacerdote Julio Grassi, acusado de 17 hechos de abuso sexual, corrupción y amenazas contra tres menores que asistían a la Fundación que el cura preside, en Capital Federal.
Gallego, quien representa al denunciante conocido como "Ezequiel" y al Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño solicitó la máxima pena que se prevé para este tipo de delitos y prisión efectiva una vez que el Tribunal dicte condena.
El letrado explicó que para pedir la condena se basó en "probar científicamente que Grassi es un pederasta serial, un pedófilo de alto peligro", y añadió: "Hablamos con superiores de Grassi para evaluar el daño ocasionado".
"Que no se mezcle ni se ataque a la Iglesia por este juicio" aseveró. "Lo que se juzga son delitos individuales que son gravísimos", advirtió.
"Nada tiene que ver el celibato porque los peritos demostraron que el acusado tiene una personalidad que preexiste a esta profesión que eligió", afirmó. l (Télam)