Pidieron entre 14 y 16 años de prisión para Mario Segovia, "El rey de la efedrina"
Fue en los alegatos del juicio en el que lo acusan de liderar una banda que traficaba esa droga a México. El mayor reclamo lo hizo la querella. El otro es el del fiscal. Pidieron incautarle todos los bienes.

Sábado 30 de Junio de 2012

Con enfoques y argumentos diferentes llegaron a una conclusión parecida. Luego de un alegato de casi cuatro horas, la querella Aduana-Afip pidió 16 años de prisión para el rosarino Mario Roberto Segovia por encontrarlo "organizador y financista" del mayor evento de elaboración y tráfico de efedrina entre la Argentina y México. En la misma jornada de ayer, el fiscal de la causa pidió 14 años para "El rey de la efedrina" al considerarlo "organizador" del negocio con los estupefacientes, quien además "le imponía su voluntad" a sus organizados. Además fueron solicitados para el mexicano Jesús Martínez Espinosa y su presunto lugarteniente, Fernando Ventura García, 12 y 8 años de prisión respectivamente (la querella), y 14 y 4 años el fiscal.

Eduardo Codesido, fiscal experimentado, docente universitario y de buena consideración en el Tribunal Oral Federal Nº 4 ( TOF 4) sorprendió en dos aspectos. Primero, y a diferencia de la argumentación del querellante, no consideró válida gran parte de la prueba obtenida en la frondosa investigación iniciada por el destituído juez Federico Faggionatto Márquez y la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side), lo que fue clave en la imputación de la querella. Por caso, Codesido sólo da por acreditados 47 envíos de efedrina a México, cuando la querella habla de una cifra superior a 90.

Decomisos. Por otra parte, el fiscal pidió el decomiso de no menos de una decena de autos de alta gama a nombre de Segovia o testaferros que no pudieron justificar de dónde sacaron el dinero para comprarlos. Son un Rolls Royce Phantom, un Mini Cooper o dos camionetas Hummers que le secuestraron en su imponente chalé de Fisherton, entre otros. También Codesido pidió el decomiso de un lote de 200 metros cuadrados en Cereceto 5863 y una propiedad en Montevideo 1370, ambas de Rosario; 248 hectáreas de campo en Santiago del Estero; cinco lotes en el barrio rosarino de Fisherton; y un lote con una casa sobre la ruta A-O12, entre no menos de una docena de bienes inmuebles registrados a nombre de Segovia, parientes y/o testaferros, durante los años 2007 y 2008.

El fiscal pidió también el decomiso de todos los bienes dinerarios y metales preciosos secuestrados cuando se allanó la finca del rosarino, en 2008, como cinco barras de oro (dos de ellas de un kilo, otras dos de 500 gramos cada una), 316 mil euros y 60 mil dólares entre otros bienes.

Los otros. La causa que se tramita en el TOF 4 culminó ayer la etapa de alegatos acusatorios. El próximo viernes 6 de julio será el turno de la defensa que encabeza Mariano Cúneo Libarona. Y se calcula que para la segunda quincena de julio, ya que el tribunal habilitaría la feria, se escucharán las sentencias.

En orden decreciente, detrás de Segovia y los mexicanos nombrados, tanto el querellante Facundo Machesich como el fiscal Codesido coincidieron en colocar al también rosarino Rubén Alberto Galvarini como el imputado con mayor pedido de condena: 10 y 8 años, respectivamente. Sobre este hombre pesa la acusación de ser coautor y gestor del contacto para sacar efedrina y metanfetaminas hacia México vía Ezeiza.

En ambas acusaciones hubo también coincidencia en las penas solicitada para Gisella Ortega a 6 años de prisión. Para Gonzalo Ortega, en cambio, la querella pidió 9 años y el fiscal 6. Por su parte, para el imputado Ricardo Daniel Martínez (que tomó relevancia pública por ser el padre del conocido actor de televisión Mariano Martínez) el querellante solicitó 7 años.

A Walter Garrido, quien habría actuado como el último eslabón en el tráfico de los estupefacientes hacia el exterior, la querella pidió 8 años de cárcel y el fiscal 7.

La argumentación acusatoria que se ventiló en la audiencia del juicio oral y público del TOF 4 de San Martín (Buenos Aires) tuvo estrategias distintas: la querella Aduana-Afip, sustentada en el aporte clave que hizo la Side, armó un detallado relato sobre cómo habría sido la película completa de Segovia, los mexicanos, la efedrina, el laboratorio de Ingeniero Maschwitz, Rosario, Ezeiza y México. En cambio, el fiscal no armó ningún relato totalizador del caso y se limitó a analizar con precisión quirúrgica judicial los hechos que consideró clave para la organización: la metanfetamina, el transporte, una reunión realizada el 25 de julio de 2008 en un hotel de Pilar y los 47 envíos documentados vía Ezeiza, entre otros.

Las condenas a otros miembros de la banda

La banda a la que presuntamente Mario Roberto Segovia proveía de efedrina fue desbaratada el 18 de julio de 2008 en una quinta de Ingeniero Maschwitz en la cual se había montado una fábrica de metanfetaminas que eran exportadas a México. En ese operativo fueron detenidos nueve mexicanos y el argentino Marcelo Tarzia, quien murió en el penal de Marcos Paz.

En octubre de 2010 el Tribunal Oral Federal 2 de San Martín llevó a juicio oral y público a ocho de los extranjeros y a un matrimonio de farmacéuticos argentinos bajo la acusación de integrar una organización que traficaba efedrina a México. Al final de las audiencias fueron condenados a 6 años de prisión Rubén Rodríguez Cano, Luis Aurelio Rocha Mendoza, Miguel Angel Sierra Chávez, Jorge Alejandro Gerónimo Lira, Rodrigo Lozano Rodríguez, Jesús Paulo Arroyo Vergara, Edgar Daniel Rocha Mendoza y Salvador Barrera Valdez, todos ellos detenidos en Ingeniero Maschwitz.

La misma pena recibieron Marcos Frydman y su ex esposa, Ana María Nahmod, dueños una farmacia porteña y acusados de comercializar drogas para elaborar metanfetaminas. En tanto, en el mismo juicio el Tribunal condenó al empresario Mario Ribet a 4 años y 3 meses de cárcel como proveedor de 2.700 kilos de efedrina a los mexicanos; a los hermanos Guillermo Alberto y Héctor Daniel Salomón a 4 años por desviar efedrina desde su droguería al laboratorio clandestino; y a los mexicanos Salvador de la Cruz Acuña y Alberto Domínguez Acuña, a 4 años y medio de prisión por contrabando.

En el mismo fallo fueron absueltos Sebastián Martín Segovia (primo de "El rey de la efedrina") y otros cinco acusados.

Un año más tarde, siete de los ocho mexicanos condenados fueron deportados tras cumplir la mitad de sus condenas y en México recuperaron la libertad.

Otras causas

El pasado 29 de marzo Segovia fue condenado a 9 años de prisión por traficar unos 300 kilos de efedrina a México. El fallo lo dictó el Tribunal Oral en lo Penal Económico 2, que investigó el hallazgo del precursor en un depósito fiscal del barrio porteño de Barracas oculto en un cargamento de azúcar. En el mismo juicio, el tribunal condenó al rosarino Rubén Alberto Galvarini, dueño del depósito fiscal, a 7 años de prisión; al comerciante Jorge Gómez a 6 años; al despachante de Aduanas, Damián Iñurrutegui a 3 años; y a Angela Colángelo, a 2 años y 8 meses. Tras este juicio, a Segovia le queda otra causa pendiente por la presunta importación ilegal desde Francia de sustancias tóxicas (aconitina y recinina) usadas como precursores.