Piden un sector exclusivo para nadadores en el Paraná
La convivencia entre bañistas y embarcaciones hace del río un lugar cada vez más complejo. El aumento permanente de veleros y lanchas suma riesgos en el agua.  

Sábado 17 de Noviembre de 2012

"Hay que establecer un espacio seguro para los nadadores en el río, de la misma manera que se hacen bicisendas en la calle". La propuesta surgió del integrante de la Federación Rosarina de Natación, ex nadador profesional de aguas abiertas y organizador del Maratón Acuático Ciudad de Rosario, Cristian Fredes, tras la muerte del periodista y nadador Marcelo Abram que el miércoles pasado fue atropellado por una lancha. La convivencia de la navegación comercial y deportiva —lanchas y veleros— con kayacs, motos de agua, bañistas y nadadores de aguas abiertas hacen que el río Paraná sea un espacio cada vez más complejo. Prefectura Naval tiene delimitadas zonas para cada una de las actividades. Sin embargo, muchas de ellas deben coexistir en los mismos espacios y eso, con el aumento de la cantidad de embarcaciones en los últimos años, incrementa los riesgos. En Según Fredes, una solución posible para minimizar los riesgos "es instalar un boyado que delimite un corredor de entre 15 y 20 metros exclusivo para nadadores y que se extienda desde La Florida hasta el Club Remeros Alberdi".

Si bien explicó que "Prefectura tiene ya zonificadas diferentes áreas para el desarrollo las distintas actividades", detalló que "el problema es que no son sectores exclusivos" y agregó: "De hecho en el accidente del miércoles los nadadores estaban en un lugar habilitado para eso, pero que lamentablemente también allí hay circulación de lanchas y otras embarcaciones, y lo que sucede es que siempre el que lleva las de perder es el más débil más allá de que haya tomado todos los recaudos necesarios como llevar el torpedo".

En ese marco, el especialista insistió la necesidad de establecer un espacio "seguro" y propuso crear el carril de uso exclusivo para los nadadores. "Actualmente, existe un primer boyado que es para los bañistas: la primera barrera de seguridad. Habría que establecer una segunda barrera de uso prioritario para los nadadores que delimite un carril de entre 15 o 20 metros de ancho y que se prolongue desde La Florida hasta el Club Remeros", remarcó.

Aunque reconoció que "puede ocurrir que las embarcaciones atraviesen ese carril para acercarse a la costa", Fredes indicó que "deberán hacerlo sólo a muy baja velocidad, levantando los motores y tomando los recaudos necesarios a sabiendas de que es un espacio seguro".

Sobre los controles, el especialista indicó que "salvo en temporada de verano donde la fiscalización es intensa y se hace todos los días, en esta época se focaliza más en la navegación comercial", y apuntó que "el Paraná es un río tremendamente ancho y largo, y la jurisdicción de Prefectura Naval es muy grande para el crecimiento que tuvieron estas actividades en los últimos años". Rosario cuenta con el segundo parque náutico del país.

Para el experto, los recursos que tiene Prefectura "se usan intensamente durante la temporada" y aunque prefirió no hacer afirmaciones, sí se animó a conjeturar que ante el crecimiento de las actividades de río "los recursos humanos y materiales de Prefectura probablemente sean insuficientes".