Lunes 16 de Marzo de 2009
La Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) solicitó a la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara baja provincial que cite al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Héctor Superti, para interpelarlo acerca del hecho registrado días atrás en el Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (Irar) y que terminó con un chico de 17 años internado en estado de coma tras ser víctima de una paliza propinada por otros jóvenes. Asimismo, la ONG reclama que el funcionario de cuenta de lo hecho en el Irar desde que asumió el cargo ya que "sólo se escucharon promesas sobre su cierre".
El hecho que puso otra vez en el tapete al Irar ocurrió a las 18 del lunes cuando Claudio A. fue ingresado al pabellón A del instituto y recibió una feroz paliza por parte de otros cinco muchachos. Según las declaraciones de estos menores ante la Justicia, la golpiza no fue a modo de bautismo para el recién llegado sino por viejos resentimientos. Lo cierto es que Claudio debió ser internado en grave estado en el hospital Centenario donde estuvo toda la semana con respirador artificial y con su vida en riesgo. Recién el fin de semana los médicos informaron de cierta mejoría en su estado de salud aunque no pudieron asegurar si las lesiones que recibió en la cabeza le dejarán algún tipo de secuela neurológica.
En el comunicado, la CTC no sólo pide la interpelación a Superti sino que también reclama que los legisladores provinciales concurran al Irar para ver de cerca cuáles son las condiciones en que viven los jóvenes allí alojados. "Nuestra organización ve con suma preocupación la falta de política y de control existente en el Irar y el mantenimiento del Servicio Penitenciario en la custodia de los jóvenes privados de libertad, situación que se encuentra denunciada ante la Comisión Americana de Derechos Humanos", expresaron.
Ineficiencia. Al respecto, la CTC indica que en los 15 meses de la actual gestión "no se han demostrado avances en las condiciones de vida de los internos", y "se ha demostrado ineficacia e ineficiencia en el manejo del instituto, ya que no puede garantizar los derechos humanos de los jóvenes, poniendo en riesgo sus vidas y la salud física y síquica de los mismos".
"Las condiciones de detención de los chicos se han agravado generando hechos de violencia, autoagresiones, intentos de suicidio, torturas y malos tratos", dice la Coordinadora. Y recuerda que el Irar "no está limpio, abundan los roedores y los jóvenes que se alojan allí se encuentran en un virtual abandono en horarios de la tarde y noche, ya que se quedan solos con los agentes del Servicio Penitenciario, hecho que ha motivado distintas presentaciones por parte de jueces y defensores de menores".
En ese sentido hay que recordar que el Irar tiene una doble conducción, a cargo del Servicio Penitenciario de la provincia y la Dirección de Justicia Penal Juvenil, cuyo representante en la dirección del instituto, Fabián Murzyla, renunció "consternado" por la golpiza que sufrió Claudio A.