Piden que se esclarezca el crimen del policía Jorge Andrés Currie
Allegados, compañeros y familiares del policía asesinado el 23 de junio mientras prestaba un servicio adicional en el boliche Yamper, se concentraron la mañana de ayer frente a los Tribunales provinciales.

Sábado 27 de Julio de 2013

Allegados, compañeros y familiares de Jorge Andrés Currie, el policía asesinado el 23 de junio mientras prestaba un servicio adicional en el boliche Yamper, se concentraron la mañana de ayer frente a los Tribunales provinciales. "Queremos que se juzgue a los que mataron a mi marido. Estoy indignada por la forma en que trabaja la policía, por poco dinero y en pésimas condiciones de seguridad", sostuvo Carina, la viuda del agente.

En el marco de la manifestación que congregó a unas 30 personas, la familia de la víctima tomó contacto con la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya, quien lleva adelante la causa, y coordinaron una entrevista para el lunes. "Queremos que la investigación se acelere y que los responsables paguen. El lunes vamos a pedir la condena máxima para los asesinos", dijo Carina.

Jorge Andrés Currie tenía 27 años y trabajaba en el Comando Radioeléctrico. La noche del 23 de junio, para sumar unos pesos a su magro sueldo, prestaba un servicio adicional de vigilancia en el boliche Yamper, en Ovidio Lagos 4564. Y cerca de las 4 de la mañana, en el frente del local, se desató una pelea.

Tiros. En medio de la pelea un muchacho les señaló a unos jóvenes que habían llegado en dos motos y les advirtió que uno de ellos portaba un arma de fuego. Entonces Currie y su compañero se acercaron a identificarlos. Así, mientras dos escaparon, otro forcejeó con Currie y el restante comenzó a disparar. Un proyectil ingresó por un hombro del agente y se alojó en la parte trasera de la cabeza matándolo en el acto.

En el marco de la pesquisa fueron detenidos e imputados cinco jóvenes. El principal es Brian L., presunto autor material de los balazos que mataron al policía. El expediente también inculpa a tres hermanos y a una mujer menor de edad.

"Aparentemente, la noche que mataron a mi marido estos tipos fueron a matar al dueño de Yamper o a alguien de la banda de Los Monos que estaba en el lugar", dijo Carina al repetir las insistentes versiones que circulan en torno al episodio.

"Esta muerte era evitable. Estoy indignada de cómo el gobierno de la provincia no apoya a la policía, no los cuida y les paga sueldos que no alcanzan para nada. Mi marido vivía haciendo adicionales y esa noche, por estar cinco horas en la puerta del boliche, se llevaba a casa menos de 100 pesos", dijo conmovida.

Carina relató que su esposo "no quería ir más al boliche. A veces tenía que hacerse el sordo, el ciego y el mudo. El era un buen policía y no le gustaban algunas cosas que veía, pero no quedaba otra. Esa noche era la última que iba al boliche", contó para agregar que "fue para cumplir con el dueño y terminó así".