Miércoles 16 de Septiembre de 2015
La fiscalía solicitó la pena de prisión perpetua para un hombre acusado de asesinar de un disparo a un ex gendarme de 65 años que repelió el intento de robo a un comercio donde trabajaba como vigilador en el barrio Alvear.
El hecho ocurrió a plena luz del día en abril de 2014 en la concurrida zona de Biedma y Cafferata donde el acusado llegó en moto con un cómplice. Un casco que utilizó ese día, un video, su detención en un hospital y herido de bala, fueron algunas de las evidencias que sustentaron la solicitud de la elevada condena contra el imputado. Le achacan el delito de homicidio críminis causa (cometido para ocultar otro), tentativa de robo agravado por uso de arma de fuego y lesiones graves.
En motos. El crimen de Ubaldo Miranda, un suboficial retirado de Gendarmería Nacional que hacía custodias en "Casa Marcelo", un negocio de electrodomésticos y muebles ubicado en Biedma y Cafferata, ocurrió a las 17.50 del lunes 21 de abril de 2014.
El ex gendarme realizaba su trabajo ese día cuando llegaron dos hombres en motos. Roberto Ojeda, de 38 años, iba en una Yamaha Cripton negra de 110 centímetros cúbicos que estacionó en Biedma. Su acompañante (hasta ayer prófugo) se trasladaba en una Yamaha YBR roja que detuvo sobre Cafferata.
Ojeda encaró hacia el ingreso del comercio con un revólver calibre 38 largo en la mano. Miranda advirtió que tenía intenciones de robo y le salió al cruce. Un video capturó el momento en el que se produjo un intercambio de disparos entre el maleante y el suboficial retirado.
Miranda murió tras recibir tres balazos que le atravesaron el hombro y la mano izquierda y le perforaron el tórax a la altura del corazón. Y una mujer que estaba en el local resultó herida de bala en un tobillo.
Los agresores huyeron pero minutos después de las 18 Ojeda quedó detenido tras ingresar a la guardia del Hospital Roque Sáenz Peña con un balazo en la zona inguinal. Quiso despegarse argumentando que trabajaba como remisero y había sido baleado en un intento de robo.
A los tres días fue acusado por el fiscal Pablo Pinto por el asesinato de Miranda. Las evidencias se sustentaron en un video que lo ubica en la escena del crimen disparando a la víctima, un casco blanco que se le secuestró en su casa y es igual al que se ve en el video, y los resultados de estudio de ADN coincidentes con muestras de sangre recogidas en la escena del crimen.
El juez José Luis Suárez ordenó la prisión preventiva sin plazos tras hacer lugar a la acusación fiscal por el delito de homicidio críminis causa en concurso real con tentativa de robo calificado y lesiones graves. En tanto, la abogada defensora del Servicio Público de la Defensa Melania Carrara cuestionó las evidencias y rechazó la prisión preventiva.
Audiencia. El imputado siguió tras las rejas mientras duró la pesquisa, condición a la que llegó ayer a la audiencia preliminar como paso previo al juicio oral y público.
Durante el trámite, presidido por el juez Suárez, el fiscal Pinto reiteró la carga probatoria que compromete al acusado, la figura penal que escogió para definir su conducta y solicitó su prisión perpetua más la declaración de reincidencia por segunda vez, ya que tiene antecedentes por dos condenas por robos calificados y una causa en trámite por robo simple.
"Está más que clara la autoría del homicidio, y la intención de robo que no llega a consumarse por la intervención de Miranda. En el video se baja de la moto con el arma de fuego calibre 38 largo e inmediatamente se produce el intercambio de disparos, donde además resulta herida María Alejandra C.", dijo Pinto.
El fiscal recordó que la proyectil extraído del cuerpo de la víctima y las heridas sufridas por la mujer se correspondían con el calibre del arma utilizaba por el acusado, y no con la que portaba el gendarme. A esa postura adhirió la querella, que en representación de la familia de la víctima formalizó el abogado Marcos Cella. "Ojeda dejó una huella indeleble en la escena del crimen", remarcó el letrado.
Por su parte, la defensa solicitó el sobreseimiento y la revocatoria de la medida cautelar, y expuso que no hay elementos probatorios para sostener el agravante de la intención de robo. "Las pruebas son insuficientes", indicó Carrara.
Al replicar, el fiscal pidió mantener la prisión preventiva porque hay peligro de fuga debido "al alto monto de la pena en expectativa" y la condición de reincidente del acusado, ya que además hay testigos citados en el juicio.
Tras enumerar las pruebas como requisito indispensable para avanzar en el proceso penal, el juez Suárez habilitó el próximo paso: el juicio de debate oral y público donde se conocerá la sentencia condenatoria definitiva contra el acusado.