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Piden más colaboración comunal para hacer controles de alcoholemia

La labor de los Padres en la Ruta. En la ruta 33 en dos años se bajó de 14 accidentes fatales a ninguno gracias a operativos. Caos en la autopista en Arroyo Seco y por las fiestas en Funes.

Martes 14 de Enero de 2014

"Si no hay padres no hay controles en las rutas. La tarea de la policía vial de la provincia es correcta, pero falta el respaldo de muchos municipios y comunas, si las autoridades de todas las localidades se comprometieran con la vida, sin duda, los accidentes bajarían un 30 por ciento", afirmó Oscar Farrugia de la entidad Padres en la Ruta de Pérez, y reseñó diversas inquietudes que los grupos de la zona tienen para concientizar y controlar el tránsito en torno a los boliches bailables de la región.

"Todos somos, en parte, culpables. Parece ser que necesitamos que se nos controle y nos impongan sanciones que nos hagan obedecer disposiciones lógicas. Hay, por ejemplo, muchos que realizan un castigo moral y social al que fuma en un lugar cerrado, pero esa misma persona no reacciona igual cuando ve a alguien que toma y luego sale a manejar, e incluso él mismo suele hacerlo", reflexionó Farruggia.

Desde 1997 existen grupos de Padres en la Ruta, el primero fue en General Deheza, en Córdoba. En la provincia de Santa Fe hubo algunos movimientos que surgieron ante casos específicos y luego no tuvieron continuidad en el tiempo. Otros están vigentes, como los de Pérez y Funes desde 2011. Además está la agrupación Prohibido Olvidar de Casilda y una ONG de Rosario dedicada a la seguridad vial.

Alcohol cero en Córdoba."En algunas provincias se controla con más rigor, como en Córdoba, que se realizan tareas intensas desde hace seis o siete años, allí se concientiza y se sanciona. Ellos fueron pioneros. Incluso actualmente realizan una campaña de alcohol cero en las rutas. Cabe destacar que los controles en las provincias toleran hasta 0,20 del alcohol en los motociclistas; 0,50 en los automovilistas, y cero en los que manejan transportes públicos. Ahora, en Córdoba, a todos se les exige cero", comentó Farrugia.

"Hay poca gente en las reparticiones oficiales para realizar controles. Hace más de un año conversando con el gobernador le solicitamos más personal que nos acompañe en las rutas. Ahora Seguridad Vial incorporó —para toda la provincia y para diversas tareas de control— unos 250 personas, eso es muy bueno, pero falta que todas las comunas y municipios respalden".

Tarea positiva. "Cada grupo de padres realiza operativos los sábados a la madrugada, son de tres a cinco padres que están apostados en las rutas en proximidades de confiterías bailables, hay lugares que mejoraron y otros que son un caos. Cerca de la confitería Nox, entre Pujato y Casilda, los controles han dado resultados, se han corregido mucho las irregularidades. Estadísticamente, sobre la ruta 33 en 2011 hubo 14 víctimas fatales y en 2013 ninguna. En otros lugares la situación es un caos como cerca de Arroyo Seco donde hay dos boliches, uno Punta Arroyo que está a metros de la autopista y el otro Mikha a unos 100 metros hacia adentro. Esta temporada, desde hace unas tres semanas estamos realizando controles donde detectamos muchos alcoholizados que salen manejando en la ruta. Además otra zona donde la situación es irregular es la cercana a Funes en donde las fiestas en casas particulares genera que muchos luego salgan alcoholizados a conducir sus vehículos", detalló Farrugia.

"Debemos entender que este es un problema mundial, se debe apuntar a la educación vial continua desde la escuela primaria. A generar hábitos como usar siempre el cinturón de seguridad, respetar disposiciones elementales de tránsito, pero además de tomar conciencia, se deben tomar medidas para que mediante los controles el conductor levante el pie del acelerador, y, fundamentalmente, no maneje si ha tomado", resumió Farrugia.

Controles. "Los controles en las rutas se hacen todos los sábados a la madrugada desde la 1.30 y hasta la mañana del domingo, porque los chicos salen cansados y con sueño, con niveles etílicos, el sol les pega en la cara, y sin sus reflejos en las mejores condiciones. Allí es donde debemos actuar. Solamente se dejan de hacer controles cuando diluvia o hay niebla espesa, porque se ha comprobado que no es conveniente detener los vehículos. Lo cierto es que sí sería muy bueno que los controles de alcoholemia en torno a las confiterías se extendieran a los viernes a la madrugada, que también hay fiestas y boliches bailables", reflexionó.

"En la zona sur santafesina hay unos 20 boliches bailables y las irregularidades más comunes que se detectan en las rutas son por exceso de alcohol y por traspasar la línea amarilla en una curva. La mayoría ocurren a la madrugada. Se controlan unos 300 vehículos y el 10 por ciento de sus conductores tienen niveles de alcoholemia. Sobre cada 100 controles, 14 o 15 poseen alcohol en sangre cercano a 0,50 y tres superior a ese guarismo", especificó.

Además comentó Farrugia que hay irregularidades que pasan por irresponsabilidad como girar a la izquierda donde no se puede, o pesar un semáforo en rojo, como dijo que suele ver que ocurre en Pérez y otras ciudades de la zona.

La previa

“Una original y saludable disposición de algunas discos en Mar del Plata podría aplicarse en todo el país. Allí, a los chicos que van a las confiterías bailables se les hace un control de alcoholemia y, si les da cero, entran gratis. De esta manera se baja el consumo, toman sólo de dos o tres a seis de la madrugada, pero no hacen la «previa» desde las 23 como suele ocurrir ahora en muchas ciudades que los chicos ya están «tumbados» al entrar al boliche, así no acumulan más horas de alcohol”, ejemplificó el integrante de Padres en la Ruta de Pérez.

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