Viernes 23 de Enero de 2009
Un psiquiatra forense que entrevistó a Abelardo Rodríguez, el hombre de 49 años detenido por estrangular a su madrastra en su terraza de barrio Triángulo, recomendó su internación en una institución pública o privada para el tratamiento de personas con trastornos de salud mental. Si bien el profesional no elaboró un diagnóstico definitivo, el informe sería la antesala de la declaración de inimputabilidad del detenido, quien según vecinos y familiares padece de esquizofrenia desde la infancia.
Rodríguez fue entrevistado por el psiquiatra forense Carlos Elías a pedido de la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas, quien suspendió la indagatoria para recomendar un examen médico previo. El profesional, según indicaron fuentes judiciales, detectó en el hombre una "pérdida témporo– espacial" y sugirió su internación en una institución psiquiátrica pública o privada, que ayer sus familiares tramitaban en el juzgado.
Si bien el diagnóstico no es definitivo, todo indica que el caso se encamina hacia la declaración de inimputabilidad de Rodríguez, quien padece una "ostensible dificultad de relación y no registra haber matado a nadie", según una fuente de la causa.
Por ese motivo la jueza Rodenas no le tomó declaración indagatoria por el crimen. En los próximos días, la jueza podría ordenar una revisión del imputado por parte de una junta médica forense. Si se confirma que padece una alteración mental no podrá ser juzgado, por no ser capaz de comprender sus actos. En ese caso, la intervención judicial consiste en disponer medidas para asegurar su tratamiento psiquiátrico.
Rodríguez permanece detenido en una comisaría desde el pasado sábado 17 de enero, cuando a la vista de sus vecinos dio muerte a su madrastra, Josefa Páez, de 53. El hombre vivía al cuidado de la mujer desde la muerte de su padre. Alrededor de las 14, los vecinos de la casa de Gaboto 5377 escucharon gritos y advirtieron desde terrazas linderas que Abelardo comprimía con fuerza el cuello de la mujer.
"Me tiene cansado. No tiene por qué tratarme así", respondió ante las súplicas de sus vecinos para que la soltara. Luego permaneció en esa posición durante 40 minutos, en silencio, hasta que llegó la policía y lo detuvo en la terraza. Vecinos de la víctima indicaron que Rodríguez nunca tuvo reacciones violentas, aunque desde hacía un tiempo habría dejado de recibir la medicación.