Miércoles 15 de Abril de 2009
Gabriel y Luis, dos de los jóvenes que denunciaron al sacerdote Julio César Grassi por presuntos abuso y corrupción de menores, le pidieron al tribunal que condene al religioso a penas de entre 20 y 25 años de prisión.
Así lo plantearon los representantes legales Sergio Piris y Jorge Calcagno, quienes —en alegatos separados— hicieron ante el tribunal sus lecturas del juicio oral y pidieron a los jueces la condena a la que, según dijeron, debía ser sometido el acusado. Piris, abogado de Gabriel, terminó el alegato que había empezado anteayer y exigió 20 años de cárcel por los delitos que denunció su cliente: dos hechos de abuso sexual y uno por corrupción de menores.
Más complicado. Calcagno, por su parte, reclamó 25 años de cárcel por los diez delitos que denunció Luis, el chico que en 2006 se sumó al caso y relató una serie de abusos que complicaron la situación judicial del cura.
Ambos abogados se basaron en la veracidad de los dichos de sus clientes, los testigos que los apoyaban y los respaldos de los psicólogos que dieron cuenta de que los entonces menores no mentían.