Sábado 22 de Enero de 2011
Mar del Plata._ La policía realizó ayer varios allanamientos para obtener pruebas a fin de detener al asesino de los tres hermanos marplatenses y corroborar, de ese modo, si las sospechas recaen sobre una persona mencionada por una de las víctimas en su agonía.
Es que los jefes policiales a cargo de la investigación necesitan "pruebas independientes" para inculpar en el hecho al sospechoso que habría sido mencionado por Angel Servín, de 55 años, cuando la policía llegó hasta la casa de Carriego 645, en barrio El Alfar, y lo encontró tirado, apuñalado y moribundo en la vereda.
Cuando la policía entró a la vivienda, halló los cadáveres de sus dos hermanos: Rosalino, de 53 años, y Agustín, de 52.
"Se trató de un ajuste de cuenta y parece que el vuelto era grande por la saña y solo eso porque no les robaron nada", dijo ayer un alto jefe policial.
Los investigadores del triple crimen descartan que se haya tratado de un robo porque en la casa no faltaba nada y encontraron hasta las billeteras con dinero de los hermanos en sus pantalones. Los tres hermanos muertos estuvieron detenidos y el último en morir, Angel, permaneció preso por delitos contra la propiedad .
Un hecho curioso lo protagonizó una de las víctimas hace unos años, según recordaron fuentes allegadas al caso: fugando luego de un robo, se internó en el mar y allí estuvo nadando por casi una hora hasta que se cansó y fue detenido al regresar a la playa. l (DyN)