Pesadilla de una familia que se despertó con ladrones en su casa
David Soria estaba durmiendo con su familia la madrugada del lunes en una casa del barrio Portal del Sol cuando los gritos de tres desconocidos lo hicieron saltar de la cama. Adormilado distinguió cómo dos de los intrusos se metían en la habitación de su madre.

Martes 03 de Septiembre de 2013

David Soria estaba durmiendo con su familia la madrugada del lunes en una casa del barrio Portal del Sol cuando los gritos de tres desconocidos lo hicieron saltar de la cama. Adormilado distinguió cómo dos de los intrusos se metían en la habitación de su madre. Intentó llamar al 911 pero no tuvo tiempo: los ladrones aparecieron en su pieza y un culatazo en la cabeza frenó cualquier esbozo de resistencia. Sin obstáculos a la vista, los malhechores recogieron 850 pesos, un televisor y las llaves de la propiedad y se marcharon.

David tiene 22 años y vive con sus familiares en Levene al 1500, una calle que bordea a la avenida de Circunvalación, en la zona sudoeste de la ciudad. Uno de sus parientes es Alberto Alzueta, la pareja de la madre, de 48 años, quien también fue golpeado por uno de los asaltantes, que le provocó un corte superficial en la cabeza.

Una de la mañana. También residen allí la hermana de David, su marido y un tío que vive en una propiedad trasera. Ayer a la mañana, el muchacho contó a este diario el atraco todavía sorprendido por lo que había ocurrido.

"A la 1 estábamos todos acostados", empezó. "Estaba hablando por teléfono y me dormí a las 2.30. A las 3 escuché que rompieron el picaporte de la puerta delantera a los gritos. Pensé que era mi tío que estaba hablando con mi mamá. Abrí la puerta de mi pieza que está enfrente de la de ella y vi a dos tipos en la habitación tratando de prender la luz. Entonces cerré la puerta, agarré uno de los dos celulares y me escondí debajo de la cama. Cuando marcaba el 911 oí que abrían la puerta de mi pieza. Alcancé a esconder el aparato, pero me sacaron de la cama y quedé con la mitad del cuerpo afuera de la cama. Ahí me dieron un culatazo en la cabeza", explicó David.

Los intrusos exigieron plata y uno de ellos exhibía un arma de fuego. El joven respondió que no tenía. "Llévense el celular que está en la cama", contestó. La misma escena se repetía en la habitación de su mamá Marcela y del marido. Allí recogieron las billeteras del hombre y la mujer después de desordenar el cuarto.

Los asaltantes se apoderaron de un televisor que la familia había comprado una semana antes y las llaves de la casa. Cuando habían transcurrido unos diez minutos se esfumaron. "Como me salía sangre, llamamos a una ambulancia, pero ni a mi padrastro y a mí nos tuvieron que poner puntos", recordó.

Ayer, Marcela estaba sorprendida por los movimientos de los malhechores y presumía que el blanco del atraco fue su esposo. "Fueron directo a la mesita de luz donde estaba la billetera de mi marido", comentó.