Jueves 25 de Junio de 2009
Siempre que nos topamos con una piedra en el camino, Dios nos pone de frente a personas de inmenso valor humano, ético y profesional. El sábado 13 de junio nos encontramos con una gran piedra, cuando Don Juan Alberto, de 82 años, ingresó a la guardia de un conocido sanatorio de Rosario. A pesar de la contención y buena predisposición de las doctoras de guardia y enfermeros/as que lo recibieron, estuvo durante 17 horas soportando con una entereza envidiable los dolores que le provocaba un cuadro intestinal. Ante la ausencia del especialista que nos explicara a los familiares la situación y los pasos a seguir, no bajamos los brazos y comenzamos a buscar alguna institución que lo recibiera, sabiendo los riesgos que se corrían. No tenemos palabras para agradecer la respuesta inmediata del doctor Grana, que a pesar de ser un domingo al mediodía de un fin de semana largo nos contactó con el doctor Sánchez, quien a su vez se movilizó para ubicar al doctor Strupeni. Recibieron a Juan Alberto en el Hospital Español. Junto al doctor Roldán decidieron en menos de una hora y media una cirugía de urgencia. Sin dudarlo, priorizaron la atención del paciente, la dignidad de la persona, corriendo todos los riesgos que sabíamos tenía el cuadro. Hoy, a nueve días de la cirugía, Juan Alberto evoluciona favorablemente y sigue recibiendo la misma atención, con dedicación y esmero de todo el personal de la institución.
María Edit Arias de Kusich,
DNI 14.758.282