Edición Impresa

Personal Fest: Héroes y antihéroes del rock de estos tiempos

Muse, y su antítesis Jane's Addiction, se destacaron en la jornada final del encuentro. También tuvo una gran actuación Hammond Jr.  

Martes 15 de Octubre de 2013

Enviado especial.- La segunda y última jornada del Personal Fest se pareció más a un festival. En el primer día Aerosmith involuntariamente opacó al resto de las bandas. Esta vez el show central fue Muse, pero el trío inglés no eclipsó a bandas como Jane's Addiction o Albert Hammond Jr.

Bajo un sol tibio y sin el viento molesto del sábado, el domingo a las seis de la tarde Miranda arrancó su show en el escenario principal. Después de un primer día de mucho rock del pasado, la banda porteña tiznó de pop el inicio de la jornada final del Personal Fest. El pop siguió presente con los ingleses de Miystery Jets, un grupo de melodías certeras que a veces rompe la calma, luego con Kashmir, la banda de Dinamarca amiga de Lou Reed, el rock volvió a tomar la posta. A estas dos bandas, a fin de verlas en acción, el público sólo pudo verla media hora a cada una, y luego pasó lo mismo con Hammond Jr. Varios shows se pisaron media hora y no hubo manera de ver los recitales completos a esta hora del día.

Albert Hammond Jr. es el guitarrista de los (¿ex?) Strokes. En su proyecto solista hay mucho de Strokes sin la voz perezosa de Julian Casablanca y sin el centro de gravedad que el cantante representa. Hammond canta bien y la formación de 3 guitarras y un bajo mejora en varios aspectos el sonido bastante cuadrado de la banda neoyorquina. Hammond sonó muy bien y su show tuvo momentos de violas rockeando cada una historia distinta para terminar todas bien arriba .

Jane's Addiction, la banda del carismático cantante Perry Farrell y el violero Dave Navarro (el que reemplazó a Frusciante en los Red Hot Chilli Peppers), dieron el mejor recital del festival. Claro que esta es una apreciación netamente personal. Sin ceder un centímetro en la actitud rockera —esto entendido como cultura insurgente—, en la crudeza de su propuesta musical y en lo bizarro de su presentación coreográfica, los de Los Angeles ofrecieron un recital vibrante, filoso y hasta sensual, con un cuarteto de chicas semidesnudas haciendo su mini-show en el escenario. Farrell, con su cinismo a flor de piel, representa fielmente la herencia punk.

El show lo cerró Muse, el show más esperado de la noche por los más de 20 mil espectadores del Geba, sede San Martín. El trío liderado por el cantante Matthew Bellamy se convirtió en unos de los tanques del rock mundial. Creó su sonido personal a partir de haber tomado prestado cosas de U2 y Radiohead, sobre todo esa actitud de superbanda de rock trágico y heroico. Sus shows hoy son una experiencia multimediática y así llegaron al Personal Fest, con una puesta increíble. Bellamy, que poco a poco se va despegando de la voz de Thom Yorke, cautivó con su viola y su canto a los miles de fans argentinos, apoyado siempre por una puesta perfectísima, ajustada como un reloj suizo. Claro, no tiene ni el ángel ni el don de improvisar de Farrell, hoy casi un antihéroe del rock.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS