Perpetua por enterrar viva a una nena
Buenos Aires.— Todo el peso del crimen de una nena de ocho años asesinada y enterrada aún con vida recayó en una sola persona: Juan Zabielewicz, de 32 años, vecino de la pequeña. Un tribunal lo condenó ayer a prisión perpetua por el homicidio. Lo culparon de haberla retenido en su casa de Llavallol cuando la niña salió de la casa de sus abuelos para hacer compras.  

Martes 07 de Julio de 2009

Buenos Aires.— Todo el peso del crimen de una nena de ocho años asesinada y enterrada aún con vida recayó en una sola persona: Juan Zabielewicz, de 32 años, vecino de la pequeña. Un tribunal lo condenó ayer a prisión perpetua por el homicidio. Lo culparon de haberla retenido en su casa de Llavallol cuando la niña salió de la casa de sus abuelos para hacer compras.
  El tribunal condenó a Zabielewicz por “homicidio doblemente calificado por alevosía y criminis causa y sustracción de menor”. Los jueces absolvieron a otros tres procesados, quienes habían llegado en libertad y no acusados. Ellos son la mujer del condenado, María Alanís; el padre, Armando Zabielewicz; y la pareja de éste, Vicenta Tapia.
  La defensa del acusado había reclamado una condena de 8 años de cárcel, la pena mínima que corresponde al delito de “homicidio simple”.
  Zibielewicz declaró que la muerte de Evelyn fue accidental, aunque admitió que ocultó el cadáver porque sintió miedo y no supo qué hacer con él. El acusado contó que él invitó a la niña a pasar a su casa para darle de comer una milanesa pero que luego la nena empezó a sentirse mal.

“No supe qué hacer”. De acuerdo con la versión del imputado, Evelyn se descompuso, por lo que él la quiso ayudar y, al tocarla, se cayó al piso y quedó inconsciente. Luego, siempre según el acusado, la llevó al fondo de su casa para tratar de reanimarla pero ya estaba muerta, por lo que tuvo miedo y no supo qué hacer.
  El acusado reconoció que en ese momento decidió ocultar el cuerpo y por eso lo enterró en el fondo de su casa.
  La abuela de la niña, Marta Elsa Bartolomé, recordó el día de la desaparición de la niña, el 9 de octubre del 2006. Ese día, Evelyn salió de su casa para realizar compras en un almacén de la zona y, como tardó mucho en regresar, sus abuelos realizaron la denuncia.
  Durante los días que siguieron a la desaparición, familiares y vecinos de Evelyn hicieron marchas reclamando la aparición con vida de la niña. Tres semanas después de la desaparición, el cuerpo de Evelyn fue encontrado enterrado en una casa ubicada en La Huella 341, de Llavallol, vecina a la de sus abuelos, donde fueron detenidos sus cuatro habitantes, que llegaron a juicio.

En el pozo. Al momento del hallazgo, Evelyn estaba vestida con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, aunque le faltaba una campera y una zapatilla, que fueron halladas en otro sector de la casa de los Zabielewicz.
  En el pozo donde estaba el cuerpo se halló una bolsa de nylon con las compras que había realizado la nena momentos antes. La autopsia no permitió determinar si la nena fue víctima de un abuso. (Télam)