Periodismo, show y política
Como todo el mundo sabe, la información es a veces el sostén del poder. Aquellos que se anticipan a poseer cierta información, dependiendo del medio y de la situación en la cual se encuentra, es fácil demostrar...

Martes 20 de Mayo de 2014

Como todo el mundo sabe, la información es a veces el sostén del poder. Aquellos que se anticipan a poseer cierta información, dependiendo del medio y de la situación en la cual se encuentra, es fácil demostrar que con esa información uno puede difamar, extorsionar o si se maneja como Dios manda se puede informar en tiempo y forma. En estos tiempos que corren sobre el siglo XXI hemos caído en una forma nefasta de cómo aquellos que deben informarnos con lo más cercano a la realidad, lo único que hacen es disputarse una forma de introducirle a la sociedad en forma reiterada la información que mejor los deja parados ante un público que lamentablemente ya no sabe qué y a quién creer a veces. Pero lo más terrible es que ante estas situaciones, estos grupos monopólicos tanto de los medios que durante años nos vendieron lo que quisieron y el grupo monopólico del gobierno, creen estar ante una sociedad inepta, inculta e irracional a la hora de definir qué es verdad y sobre qué nos quieren mentir. Pero acá hay algo realmente sarcástico, ya que si me miente alguien de un medio privado, no lo miramos y son ellos quienes se pierden del público de quien necesitan para subsistir, pero si lo hace el monopolio del gobierno nacional, estamos ante el gasto público más destacado, ya que esta gente en vez de informar con el trabajo que debería estar desarrollando para mejorar la salud, la inseguridad, el desempleo y la inflación, usa los medios en cadena nacional para difundir qué hace el partido gobernante en forma indiscriminada y autoritaria, donde además las pautas publicitarias se reparten entre los amigos del poder, mejor dicho reparten el dinero de todos los argentinos que aportamos con nuestros impuestos. Pero el show no termina aquí sino que la difusión televisiva que se da en esta cuestión ha tomado como héroes tanto de un lado como de otro a los señores Jorge Lanata y Víctor Hugo Morales, íconos del periodismo, uno en la investigación y formador de periodistas y de medios; el otro periodista deportivo, locutor y devenido a periodista crítico de la política opositora y precursor de la defensa personalizada de un modelo de gobernar que deja bastante que desear. Ahora, si tenemos que elegir es difícil, ya que no me gustan los extremos y menos aquellos que negocian al mejor postor, pero esto hoy lamentablemente es moneda corriente. Esto no nos debe cambiar nuestro norte, que es exigir en forma permanente que se nos brinde una información limpia, certera y no tendenciosa, ya que este país necesita crecer y creer en aquellos que tienen la suerte de informarnos. En los medios hay periodistas excelentes e independientes, muchos de ellos que crecieron en esta ciudad y nos hacen sentir orgullosos de su trayectoria. Argentina es un país que siempre, desde que tengo uso de razón, fue asistido por aquellos que manipularon la información y hasta llegaron a destituir algún gobierno. Debemos ser precavidos y tener la consistencia que necesita esta sociedad para que la información deje de ser un show y sea la realidad que necesitamos que se nos transmita, tanto pública como privada.

Guillermo V. Ferreyra