Viernes 28 de Junio de 2013
Con todo el respeto que la circunstancia merece, diré del caso Angeles Rawson, del que muchas cosas se dijeron, tan disparatadas y morbosas para acaparar la audiencia en cualquier programa que francamente me repugnaban. A mi modesto entender e imaginándome el momento tan horrible por el que pasó esta niña, abrir juicios sobre lo que no conocemos me parece una especulación horrenda. Sin dudas es una prueba irrefutable el análisis del ADN, tendrán que pensar en otra coartada, de lo único que estamos seguros es que hay una adolescente fallecida en manos de un desequilibrado asesino. Ahora nos resta que responsablemente nos informen quién es, su móvil y su condena, que nunca compensará semejante pérdida. Que en paz descanse, en el sueño eterno de los inocentes. Acompaño a su familia que tuvo que pasar por el dolor de la pérdida irreparable y el escarnio de la prensa que esta vez rompió con todos los códigos, informar es una cosa, encarnizarse es otra. Gracias a Dios aún hay algunos medios serios.
DNI 8.634.022