Edición Impresa

"Perdimos un millón de votos, por eso todas estas modificaciones"

El oficialismo admitió públicamente ayer que los recientes cambios en el Gabinete obedecieron a la derrota electoral en las legislativas de octubre pasado. El encargado de poner negro sobre...

Viernes 22 de Noviembre de 2013

El oficialismo admitió públicamente ayer que los recientes cambios en el Gabinete obedecieron a la derrota electoral en las legislativas de octubre pasado. El encargado de poner negro sobre blanco fue el diputado del Frente para la Victoria Carlos Kunkel: "Perdimos un millón de votos, por eso hicimos todos estos cambios".

En tanto, la oposición continuó ayer ocupada en "interpretar" la movida de la Casa Rosada. Así, Felipe Solá, diputado alineado en el Frente Renovador, dijo que, con estos cambios, la presidenta Cristina Kirchner "está leyendo la derrota, y eso es bueno". Por su parte, el diputado electo Darío Giustozzi (también massista) se esperanzó en que los cambios "permitan implementar una economía que "cuide los intereses de los argentinos".

Según afirmó Kunkel a una radio porteña, el gobierno analizó "atentamente" el resultado de los últimos comicios, cuando el kirchnerismo sufrió la derrota más dura en la provincia de Buenos Aires, donde Martín Insaurralde cayó ante el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

"Hemos leído atentamente el resultado electoral; perdimos un millón de votos, por eso hicimos todos estos cambios", subrayó el diputado kirchnerista justo en el primer día de gestión del flamante jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y del ministro de Economía, Axel Kicillof.

"La elección del Coqui (Capitanich) es una apuesta para adecuar el funcionamiento del gobierno en los próximos dos años en lo que consideremos oportuno y necesario", sostuvo el diputado nacional.

A su entender, "se lo nombra al Coqui para que en momentos en que hay que profundizar determinadas medidas y encontrar diálogos con determinados sectores, él es la persona indicada".

En tanto, al referirse al saliente secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, Kunkel fue enfático: "Nadie le puede imputar nunca que haya tenido una actitud irregular o una actitud que pusiera en duda su honestidad y su transparencia".

Por su parte, Solá analizó los cambios, a los que consideró que "importantes". Dijo que la presencia de Capitanich en la Jefatura de Gabinete le puede brindar "un nivel de diálogo totalmente diferente al nulo diálogo que hubo con (Juan Manuel) Abal Medina". También dijo que "Kicillof sin Moreno a lo mejor es distinto", y resaltó que "lo importante es que ha salido Moreno" porque —evaluó— finaliza "una política de intervención que ha fracasado".

Giustozzi se esperanzó en que con la salida de Moreno "dejen de esconder la inflación y ocultar los problemas, que se inicie un camino para tener una economía sana y ordenada que no dilapide las reservas, y cuide los intereses de todos los argentinos".

Solo nombres. La vicejefa de Gobierno porteño, María Eugenia Vidal, consideró ayer que las modificaciones en algunas áreas del gobierno "son por ahora solo un cambio de nombres", y enfarizó que "la presidenta fue muy clara cuando dijo que había que profundizar el modelo".

Para la funcionaria macrista, "la salida de Guillermo Moreno fue una buena noticia, pero más que nombres, los argentinos estamos esperando políticas que terminen con la inflación".

Boudou podría ser desimputado

El fiscal ante la Cámara de Casación Javier De Luca pidió la revocación de la imputación al vicepresidente Amado Boudou en la causa por presuntas irregularidades en la venta de la ex Ciccone Calcográfica ya que —señaló— “no se logró definir con precisión los delitos investigados ni la imputación”. Y remarcó: “Si existiera una hipótesis que lo involucrase debería ser expresada claramente”. Boudou había solicitado que se lo dejara de investigar por “falta de acción penal” y se lo sobreseyera ya que no está probado su vínculo con su supuesto testaferro Alejandro Vandenbroele.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS