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Pepe Soriano volvió a dar clases de actuación

El actor debutó en Mar del Plata junto a Charo López con la obra "La lagura dorada", acompañados de un sólido elenco.

Lunes 30 de Diciembre de 2013

Los probados talentos interpretativos de Pepe Soriano y Charo López y el fantástico desempeño del joven Rodrigo Noya destacan en "La laguna dorada", uno de los títulos salientes del verano marplatense que se estrenó en el teatro Neptuno.

Soriano, como el sarcástico Román, y López en la piel de la sabia Bel, animan una veterana pareja ("vos sos una vieja y yo soy un anciano", los define él) ingresando a vivir su 48º verano en el sitio que da nombre a la pieza.

En ese juego del autodestructivo y la protectora, pero también en otras situaciones de pareja y de convivencia a las que ambos le ponen oficio y alma, la española y el argentino lucen el oficio, la gracia y una inspiración intacta para componer una dupla inédita y memorable.

Si la lección teatral de Charo y Pepe era esperable, el desempeño de Rodrigo como el hijo adolescente de la pareja de su hija Eva (encarnada por Emilia Mazer en una hermosa madurez), alcanza pasajes memorables en un cruce generacional y espiritual que supera al originalmente planteado en el texto. Basada en la exitosa pieza teatral de Ernest Thompson que a inicios de los 80 dio lugar a una multipremiada película dirigida por Mark Rydell que obtuvo tres Oscar (para su autor y para sus protagonistas, Katharine Hepburn y Henry Fonda), en el presente local se sostiene por los actores.

Es que la versión del también director Manuel González Gil no logró actualizar el conflicto entre el padre suficiente y cascarrabias y la hija frágil y cargada de facturas de infancia. Sucede que, por un lado, el Román de Soriano es más encantador que despreciable y, por el otro, la Eva de Mazer, luce un tanto destemplada y eso dificulta darle profundidad y carnadura al tema de fondo de la obra.

Por ello, son los diálogos cargados de amor, de intimidad y de paciencia que sostienen Bel y Román y, más tarde, el abismo entre el veterano y el Tomy de Noya, los que permiten disfrutar de la historia y de sus matices.

La escenografía de Jorge Ferrari y las adecuadas luces de Gonzalo Córdova sirven para pintar ese refugio en un lugar alejado y paradisíaco por el que también se pasean con soltura el cartero Tony (Joselo Bella) y Tomás, dentista y pareja de Eva (Fabián Talin). Menos efectiva, en cambio, resulta la evidente musicalidad que anticipa el carácter de cada momento, creada para la ocasión por Martín Bianchedi.

"La laguna dorada", que permite gozar con la vuelta de López a la escena local y de su decir capaz de sacudir las piedras, de la versatilidad atemporal de Soriano y del crecimiento de Noya, se podrá apreciar de martes a domingos en el Neptuno, una de las tres salas del complejo ubicado en Santa Fe 1751.

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