Martes 24 de Mayo de 2011
¿Qué lleva a una manifestación cultural, de la órbita local o nacional, al ámbito universal? "Pinta tu aldea y serás universal", sentenció el gran escritor ruso Tolstoi. Pensar con sentido local pero con una mente abierta al mundo enriquece y conlleva un innegable valor agregado. El tango, por ejemplo, expresión musical rioplatense y porteña que, por ese motivo, es considerado nacional, alcanzó su universalidad porque en su esencia anida lo sensual de su baile, lo místico de su letra, entre otros valores estéticos, que reflejan el sentir de diferentes danzas de todo el mundo. Borges es un escritor universal que accede a ese nivel no sólo por lo exquisito y profundidad de su prosa o poesía, sino a través de la proyección de los guapos y compadritos orilleros, los laberintos infinitos y "las invenciones del mundo" a través de una ciudad, Buenos Aires, cuya fundación no conoce "porque siempre existió". Por eso los nacionalismos extremos no poseen una estructura filosófica o política de mayor envergadura y se encierran en planteos localistas que no evolucionan hacia un plano superior. Pensar en nacional, no significa dar la espalda al mundo. Quizás, desde lo universal se pueda arribar lo local.
Alejo Vercesi