Viernes 04 de Septiembre de 2009
Son muchas las razones por lo cual es necesario programar los semáforos de las ciudades con una adecuada onda verde. Es un recurso que posibilita evitar embotellamientos, determinar arterias de circulación ágil, fluida y hasta está comprobado que se ahorra combustible, bajan las emisiones de monóxido de carbono y disminuye el desgaste de los vehículos. También se puede determinar la velocidad del tránsito. Lamentablemente, las avenidas de Rosario muestran el contrasentido de una contundente "onda roja", y el récord se lo lleva seguro avenida Pellegrini, importantísimo acceso a la ciudad que en su tramo desde Oroño hasta Provincias Unidas se transforma en un recorrido insufrible. En horarios pico, cuando mucha gente vuelve a sus barrios incluyendo la gente que vive en Funes y Roldán, es un caos absurdo. ¿Ingeniería de Tránsito de la Municipalidad se pondrá a trabajar algún día o sólo se preocupa de las máquinas recaudadoras del estacionamiento medido?
Gonzalo Torres, gtorres@hotmail.com