Miércoles 23 de Diciembre de 2009
El pasado jueves 17 al regresar de Entre Ríos con mi familia por la conexión vial Rosario-Victoria nos salvamos de milagro cuando a un camión se le reventó un neumático del acoplado. El auto que iba adelante, conducido por una señora, del susto casi de va al agua. Por suerte todavía era de día y la nube de humo y la lluvia de caucho quemado no me hicieron perder la línea de mi coche y sólo fue un susto. Además calculo que la goma siniestrada fue del lado interno del vehículo de carga, porque de no ser así no contábamos el cuento. Esta ruta es de alto riesgo: no tiene banquinas ni defensas para no caer al río y si se descompone un rodado en alguno de los viaductos, que son sumamente peligrosos y angostos, conviene salir corriendo para no morir embestido. Además ese día nos sobrepasaron tres conductores suicidas a más de 160 km por hora corriendo picadas y no respetando las líneas amarillas de curvas o viaductos.El puente Rosario-Victoria es tierra de nadie y como le dije a la empleada en la cabina de pago, en vez de cobrarles peaje a los osados que pasan deberían pagarles o hacerles un regalo por animarse a recorrer 57 km de aventuras, vértigo y peligro.
Daniel Ciúffoli daniciu@hotmail.com