Peatonales y mucho que desear
Creo que la mayoría de los propietarios y residentes de las peatonales Córdoba y San Martín estarán de acuerdo con lo siguiente: tenemos las peatonales más caras, frágiles y más feas que podríamos haber deseado.

Sábado 12 de Marzo de 2011

Creo que la mayoría de los propietarios y residentes de las peatonales Córdoba y San Martín estarán de acuerdo con lo siguiente: tenemos las peatonales más caras, frágiles y más feas que podríamos haber deseado. Las lajas de pórfido, aparte de su fealdad y fragilidad, están pésimamente colocadas, desprolijas, desparejas y con juntas cuyo sellador poco a poco se va despegando (si estuvo pegado en algún momento) por el efecto de memoria de compresión. La reforma de las peatonales fue solventada por los propietarios fronteros, con mínima, si alguna participación en la elección de superficie y sin la instalación de importantes componentes que figuraban en el proyecto original, como los poliductos en toda la traza y las cazuelas de hierro fundido alrededor de cada árbol. Los poliductos deberían haber sido instalados antes de comenzar el trabajo de reemplazo de las baldosas (como se hizo en el sector de peatonal San Martín que será renovado próximamente), para evitar el desastre que tenemos ahora con cableado eléctrico expuesto en forma peligrosa en casi toda la extensión de peatonal Córdoba. Yo no recuerdo haber recibido comunicación alguna de la Municipalidad indicando el cambio al proyecto, pero esto no debe sorprenderme, como casi todos los fronteros, tampoco recibí comunicación alguna pidiendo mi opinión sobre el proyecto original, salvo un aviso de comienzo dándome una semana para rechazarlo. Igualmente, la decisión municipal de no instalar las cazuelas de hierro fundido, se hizo sin previa consulta y aprobación de aquellos que pagaron por la remodelación, dejándonos canteros que se llenan de basura, de heces o con plantas que duran apenas una semana por las bicicletas que se atan a los arboles. Aparte de la estética, el peligro por el cableado, que son muy importantes, lo que me impulsa a escribir esta nota es la continua necesidad de mantenimiento por roturas a las lajas causadas por vehículos que con o sin permiso entran en las peatonales. Es de conocimiento general que tanto el Banco Nación, como el Banco Municipal tienen permiso para que los camiones de caudales entren por peatonal San Martín desde Santa Fe para hacer su carga y descarga, similar permiso lo tiene también el personal jerárquico que estaciona en las playas subterráneas de cada institución. Todo este tráfico hace estragos con las lajas de pórfido, particularmente con aquellas que están sobre el albañal central; esto hace que la necesidad de mantenimiento sea tan frecuente que la Municipalidad tenga una cuadrilla permanente asignada específicamente a esta tarea. Lo que me asombra es que los gastos de mantenimiento no son cubiertos por las instituciones responsables de este tránsito destructivo, según información obtenida de personal municipal. Dichos gastos salen del Fondo Administrativo Municipal, o sea lo pagamos todos. Asimismo, hay varios comercios sobre peatonal Córdoba que a medianoche, o muy temprano por las mañanas entran vehículos de gran porte para descargar mercaderías, retirar basura o aceite de cocción. En muchos casos, éstos son responsables de roturas de lajas, desafortunadamente es muy difícil tomarlos en el acto ya que para el momento en que llegan las autoridades ya se han retirado y las fotos que uno pueda proveer no son consideradas probatorias de la infracción. Yo no creo justo que debamos pagar por algo de lo cual no somos los causantes. La Municipalidad debería hacer que las instituciones paguen por los daños que causan y en el caso de aquellos que lo hacen sin el debido permiso confiemos en que las cámaras de seguridad que pronto se instalarán en las peatonales permitan documentar las infracciones y así poder multarlos apropiadamente.

Guillermo Bolger
gbolger@express.com.ar